En estas vacaciones estudiantiles, en Sierra y Amazonia, el campamento de tenis es una opción. Foto: EL COMERCIO.

En estas vacaciones estudiantiles, en Sierra y Amazonia, el campamento de tenis es una opción. Foto: EL COMERCIO.

Coordinación y trabajo en equipo se aprende en el tenis

Mariela Rosero.
Coordinadora (I)

No solo aprenden principios básicos de tenis. Henry Ávila y su equipo de entrenadores hacen que los niños, desde los 4 años, aprendan sobre coordinación, mejoren su motricidad, a ganar y perder, comportamiento en grupos, etc.

Ávila dirige la Escuela Permanente de Tenis, que lleva su nombre, y que funciona en el Parque Inglés, norte de Quito, desde hace 21 años. Su método es de descubrimiento guiado. Los chicos, en un ambiente sin tensiones, disfrutan del juego, hacen amigos y sin presiones adquieren nociones de técnica sobre el llamado ‘deporte blanco’.

En estas vacaciones estudiantiles, en Sierra y Amazonia, el campamento de tenis es una opción. Los chicos deben ir a las clases de 09:00 a 11:00, de lunes a viernes (0995438321). Necesitan una raqueta apropiada y para los principiantes una pelota de tenis verde con rojo. Y hay un pago mensual.

Henry Ávila y su equipo de entrenadores hacen que los niños, desde los 4 años, aprendan sobre coordinación, a ganar y perder, comportamiento en grupos y  mejoren su motricidad. Foto: EL COMERCIO.

Henry Ávila y su equipo de entrenadores hacen que los niños, desde los 4 años, aprendan sobre coordinación, a ganar y perder, comportamiento en grupos y mejoren su motricidad. Foto: EL COMERCIO.

“El tenis se puede aprender en 15 días”, asegura Henry Ávila, refiriéndose a la técnica básicamente. Pero en su escuela permanente lo más importante es que los alumnos desarrollen coordinación y se podría decir ritmo, ya que al verlos entrenar, pareciera que hubiera principios de baile, de por medio. Los tenistas deben aprender a colocar su cuerpo en cierta posición, en relación con la pelota, hacer giros, moverse. Por ello saber coordinar y mover las partes del cuerpo es esencial.

Este instructor y sus compañeros a veces reciben chicos tímidos, que pasan solos en casa, sin la costumbre de hacer deporte. También escucha a padres que le piden “salvar a sus hijos de la tecnología”. Los niños y adolescentes son integrados en la escuela permanente, se divierten, aprenden a trabajar en equipo.  No siempre todos los que pasan por su escuela se dedican al tenis. Pero les va mucho mejor en las clases de cultura física.

“La vida es en equipos. Hay adrenalina, hay que aprender a llevar al compañero, a veces uno se tuerce la mano, es una vivencia, perder y ganar es parte del día a día”, eso comenta Henry Ávila y eso intentan enseñarles a quienes acuden a sus clases.

Ellos intentan que a los chicos les guste el deporte, no importa si no son campeones de tenis, algunos adolescentes le dicen que nunca lograron pegarle a la pelota de tenis, como ellos le enseñaron, pero que lo motivaron a practicar una disciplina deportiva.