Las actividades lúdicas o el juego son primordiales para los niños, de entre los 0 y 5 años. Foto: Wikicommons.

Las actividades lúdicas o el juego son primordiales para los niños, de entre los 0 y 5 años. Foto: Wikicommons.

El juego es la clave de la enseñanza en el preescolar

Valeria Heredia (I)

En la Declaración de Incheon (Corea del Sur), que marcó una agenda en materia de educación inicial hacia el 2030, se incluyó la necesidad de que, al menos un año, los países brinden una enseñanza de calidad, gratuita y obligatoria.


Pero, ¿cómo hacerlo en los primeros años de vida? Las actividades lúdicas o el juego son primordiales para los niños, de entre los 0 y 5 años. Su objetivo es prepararlos para la enseñanza primaria, según el documento consensuado por organismos como la Unesco, la Unicef, el Banco Mundial, ONU Mujeres y otros.

Esto implica que los docentes, por medio del juego, impartan en los alumnos nuevos conocimientos encaminados a la lectoescritura y al desarrollo de habilidades, valores y actitudes que fortalecen su formación integral.

Según el currículo escolar ecuatoriano cargado en el  sitio web del Ministerio de Educación – en este año lectivo la meta es potenciar el pensamiento del infante y desarrollar la exploración, la experimentación, el juego y la creación.

El juego es parte fundamental de la educación inicial


Para María Isabel Bermeo, docente de la Escuela de Psicología de la Universidad de Las Américas (UDLA), desde los 0 a los 3 años es necesario desarrollar la parte holística, emocional y cognitiva. Esto no se logra si el chico permanece en un espacio cerrado o dentro del aula. Al contrario se logra con el movimiento, llevándolo al zoológico, visitas a bibliotecas y más. Así ganará experiencias.

De aquí a 2030 se espera que los pequeños accedan a servicios de atención en la primera infancia, según la Declaración de Incheon.

El desarrollo de las destrezas del infante y su preparación para el futuro es lo que destaca Melsenda Yánez, quien trabaja con pequeños de 5 años. La importancia de la educación inicial radica en darles herramientas para que se defiendan en el futuro.

Dentro del proceso, la cercanía del docente es importante. Ante eso, en el currículo se explica que se debe dialogar con los pequeños.

Las preguntas a utilizarse para enriquecer la mediación dentro del aula son las siguientes:

- Abiertas, que les permiten contar y explicar lo que hacen.

Por ejemplo: ¿cómo lograste construir ese puente tan largo? ¿me cuentas qué escribiste aquí?

-Comentarios y preguntas, que inviten a realizar nuevas actividades y a descubrir nuevos usos para los materiales disponibles.

Por ejemplo, ¿qué crees que podríamos armar con estas cajitas? ¿para qué nos podrían servir estas ropas, de qué nos podríamos disfrazar?

-Experiencias y lo nuevo para crear situaciones; introducir nuevo vocabulario y parafrasear o decir en otras palabras lo que expresan los niños para clarificar sus ideas.

-Creación de situaciones para que muestren y expliquen a sus compañeros sus productos o proyectos.

Por ejemplo, al final del día se podría hacer un círculo o una asamblea donde cada niño describa verbalmente su trabajo.