Imagen referencial. Dos especialistas dan consejos sobre cómo aprovechar los supletorios y qué hacer para obtener el puntaje requerido para aprobar las materias. Foto: Archivo/ EL COMERCIO.

Imagen referencial. Dos especialistas dan consejos sobre cómo aprovechar los supletorios y qué hacer para obtener el puntaje requerido para aprobar las materias. Foto: Archivo/ EL COMERCIO.

¿El supletorio, sinónimo de fracaso en la vida estudiantil?

Valeria Heredia (I)

Dos realidades se registran al fin del año escolar: chicos gozando de sus vacaciones y un grupo de estudiantes que se quedan al supletorio. Estos últimos acuden a los planteles para recibir las clases de recuperación antes de rendir este examen extra.

La recuperación dura 11 días, es decir empezó el viernes 7 de julio del 2017 y se extenderá hasta el viernes 21 de julio del 2017. Estas clases se organizan para que los estudiantes se preparen para el supletorio. Este se tomará durante dos días, es decir, del lunes 24 al miércoles 26 de julio, según el cronograma publicado en la página web del Ministerio de Educación. Aunque suele haber ajustes, dependiendo de la organización interna en cada colegio.

Durante estos días, los estudiantes, también los madres y padres de familia deberán optimizar su tiempo para que el supletorio no se convierta en un “calvario”.

EL COMERCIO conversó con dos psicólogas, Elena Díaz y Diana Robalino, docentes de las facultades de Educación de las universidades Católica (PUCE) y de las Américas (UDLA). Ambas proporcionaron consejos para estos chicos, que necesitan puntos extras para no perder el año lectivo.

La planificación es básica antes de rendir el supletorio. El estudiante debe armar un cronograma para repasar los temas de las materias en las que tiene problemas. Y claro, debe cumplir con esa planificación para evitar angustias innecesarias, explicó Díaz. Saber que hay un tiempo para estudiar y otro para alguna actividad recreativa le hará sentir aliviado.

El segundo paso es elaborar una lista de logros y de temas pendientes. En ese punto, el papel de los padres es fundamental. El representante debe infundir confianza en el joven, que se quedó en supletorios. “Los padres deben tomar el supletorio como un reto y no como un obstáculo”.

Esto implica que los padres no deben ver a sus hijos como “fracasados” y provocar que se sientan “frustrados". Al contrario, el supletorio debe ser asumido como una oportunidad de aprendizaje. “Pese a que los jóvenes sentirán frustración, esta no se puede convertir en un obstáculo. Deben demostrar sus habilidades, esas que por diversas razones no pudieron mostrar en el año escolar”, dijo Robalino.

En estos días se debe intensificar el diálogo entre padres e hijos. Esto servirá para obtener resultados positivos, señaló la experta de la UDLA.

Durante la época de estudios es necesario – dice Díaz – que los chicos pongan en práctica estrategias de aprendizaje como la elaboración de mapas conceptuales, resumen, subrayar textos y otros.

Si los estudiantes siguen estas recomendaciones evitarán caer presa del estrés, producto de la ansiedad de conseguir pasar ese examen. Si no se logra esa meta hay otra opción: el remedial.

En estas semanas, los padres deben estar pendientes de sus hijos, necesitan tener suficientes horas de sueño e intercalar el estudio con actividades recreativas.

David Nicolalde es ilustrador y diseñador gráfico. Cuando él estuvo en el colegio se quedó en cuatro materias: Química, Física, Geometría y Biología. En las tres primeras pasó, pero tuvo que rendir el remedial en Biología.

Su estrategia fue dar la prueba con tranquilidad y no estresarse. Lo que sí hizo fue estudiar al máximo para ganar el año. Luego de esta experiencia, Nicolalde recomienda a los chicos aprovechar el tiempo durante el año lectivo y apoyarse en los compañeros. “Además de disfrutar con los amigos, se debe estudiar”.

Para él, una de las ventajas actuales es que en Internet, los jóvenes encuentran una serie de ejercicios para revisar el contenido que no se entiende y ponerse al día en las materias.