En las instalaciones de Buena Vista se iniciaron los cursos vacacionales, así están viviendo los primeros días de vacaciones. Foto: Alfredo Lagla/ EL COMERCIO

En las instalaciones de Buena Vista se iniciaron los cursos vacacionales, así están viviendo los primeros días de vacaciones. Foto: Alfredo Lagla/ EL COMERCIO

Campamentos vacacionales fomentan la educación recreativa

Redacción Sociedad 
4 de julio de 2017 12:57

Ya se acabaron las clases en la mayoría de los colegios y escuelas alrededor de Quito. 642 633 estudiantes terminaron este ciclo lectivo según la Subsecretaría de Educación de Quito. Muchos de ellos están ansiosos por comenzar a divertirse en sus vacaciones. Sin embargo, varios padres de familia siguen trabajando y no tienen la posibilidad de llevar a sus hijos a realizar actividades a diario.

Allí es donde entran los campamentos vacacionales como el del Club de Tenis Buena Vista, Fútbol Selectivo, Campo 4 y Vértigo, entre otros, están listos para brindar a los chicos diferentes actividades recreacionales con las cuales pueden disfrutar de su verano.

Al participar en unos de estos, los padres no tienen que preocuparse en el trabajo, ya que sus hijos pueden disfrutar de cada segundo de sus días mientras están seguros y en buenas manos afirma Jesús Gonzalez, el gerente del Club de Tenis Buena Vista.

El Club está localizado en la calle Charles Darwin, Quito, y ofrece un curso de verano desde el 26 de junio hasta el 1 de septiembre.

Tiene una duración de dos semanas en las cuales los participantes practican tenis, fútbol, básquet, handball, natación, baile, pintura, dibujo, juegos de coordinación, repostería y capoeira enseñado por instructores certificados. Lo cuenta Mariano Tapia, el director de la escuela de Tenis en el club.

El vacacional tiene un rango de edades amplio, el participante más pequeño tiene 2 años y el mayor 16. Una vez ingresados se les dividen a los niños en grupos de acuerdo a sus edades, en estos ellos tienen entre dos o tres años de diferencia.

Cada grupo recibe un nombre de una película para el púbico general con el fin de diferenciarles y llevarles a las actividades que les corresponden. Además de los profesores, se asigna un líder por cada cinco niños que les cuidan, guían y motivan.

Steven Holmberg es un chico estadounidense de 14 años, que vino a pasar el verano en Quito. Este es un campamento –comenta- en el que se puede conocer a diferentes personas y formar amistades. También es un buen incentivo para salir de su casa.

Alejandra Martinez, de 15 años, acude a este campamento desde hace cuatro años, y está de acuerdo con Holmberg. Ella ha hecho varios amigos durante su tiempo allí y aprecia la gran variedad de actividades que realiza a diario ya que le gusta ejercitarse mientras se divierte.

Los dos chicos se sienten cómodos en este ambiente, les ha ayudado a formarse socialmente y a mantenerse activos durante el verano.

A través de los años, el número de participantes ha incrementado. Este verano, Gonzalez cree que van a tener más de 1 000 niños inscritos. En tres días ya tienen a 120 chicos que están gozando de las primeras dos semanas del campamento.

El vacacional tiene un costo de USD 119 para socios y de USD 158 para particulares. No obstante, existen también otras alternativas, por ejemplo, el curso Fútbol Selectivo que es libre de costo.

Este es un campamento que se ofrece en el Sur y Norte de Quito a niños y adolescentes desde los 4 años de edad hasta los 17. Hay 500 cupos disponibles. (Puede encontrar más información llamando a 0991911844 / 0988719473 / 0960046414.)

Su meta es desarrollar las habilidades deportivas de los chicos y fomentar su técnica, amor y conocimiento del fútbol, explica Lourdes Ortiz, coordinadora de Prensa de Fútbol Selectivo.

El curso fue creado para promover una vida sana, alejada de los vicios y para maximizar el bienestar de los participantes.

Este tiene dos módulos. El primero inicia el 10 de julio y finaliza el 28 de julio y el segundo empieza el 31 de julio y termina el 18 de agosto. Existen diferentes horarios en la mañana y en la tarde, los chicos no tienen que ir a la misma hora cada día.

Según Ángel Ortiz, el coordinador del vacacional, los entrenadores del curso son los mejores jugadores de fútbol de la Universidad Central y vienen también de la Federación Nacional de Quito.

Adicionalmente, la estrategia del campamento es primero tratar con el participante individualmente para conocer sus fortalezas y debilidades. Una vez que conocen al jugador le incorporan a un grupo. Esta técnica se llama analítica integral.

Cuando finalice, se les va a pedir a los mejores jugadores que se queden a entrenar para que se unan en un futuro cercano a equipos nacionales amateurs y de segunda categoría.

Además, los chicos van a tener la oportunidad de jugar en Copa Quito, alrededor de toda la cuidad.

El único pedido es que los niños (si pueden) traigan consigo una pelota de tenis o de fútbol. La de tenis les ayuda a aprender a dominar el manejo a la pelota y a realizar ejercicios de coordinación. La de fútbol sirve para desarrollar una buena técnica mientras practican el deporte.

Los chicos tienen diferentes opciones para salir de sus casas durante las vacaciones y distraerse entre amigos. Hay campamentos vacacionales de todos los precios y gratis en algunos casos donde las habilidades del niño pueden desenvolverse.

Según Michelle Grunauer, PhD en medicina, con un máster en salud mental infantil y familiar, especialista en cuidados críticos y neumología, y médica intensivista y paliativita, el ejercicio es muy esencial durante la fase de crecimiento de un niño.

Existen algunos estudios que muestran que  ejercitarse, no como un deportista de alto rendimiento, pero practicar deporte regularmente, puede disminuir los niveles de ansiedad y de estrés en la vida de una persona. La Dra. Grunauer explica que esto aumenta los factores de protección dentro del área de salud mental.

“Yo vería como algo bueno el participar en campamentos vacacionales porque eso involucra muchas más actividades que simplemente ir a un gimnasio. En el curso vacacional, además de tener actividades al aire libre, van a tener juegos, actividades lúdicas y aprendizaje dirigido. Están en un espacio seguro, compartiendo con otros niños y con adultos responsables. Lo que deberían los papás ver es que el campamento que escogen para su niño cumpla con las condiciones adecuadas para la seguridad de un niño que está creciendo”, dijo la Dra. Grunauer.

Los diferentes vacacionales alrededor de Quito ofrecen a los 642 633 estudiantes oportunidades de divertirse mientras cuidan su cuerpo, desarrollar un estilo de vida saludable, aprender a trabajar en equipo y aprovechar su verano.