14 de noviembre de 2017 09:00

Zamora Chinchipe ganó los Juegos de Playa de Olimpiadas Especiales

Édgar Mejía, de Zamora, obtuvo bronce en los 25 metros estilo libre. Foto: David Paredes / EL COMERCIO

Édgar Mejía, de Zamora, obtuvo bronce en los 25 metros estilo libre. Foto: David Paredes / EL COMERCIO

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David Paredes.  Redactor  (D)

El ganador de los Juegos de Playa de Olimpiadas Especiales fue Zamora Chinchipe. La provincia consiguió 26 medallas (11 de oro). Ganó en atletismo y natación. En total se repartieron 178 preseas. Las únicas delegaciones que no se llevaron preseas fueron Esmeraldas, Napo y El Oro.

Byron Campos, un sargento activo del Ejercito Nacional, le daba las últimas indicaciones a uno de sus nadadores. Movía sus brazos, no le pedía concentración, sino solo que no pare en medio recorrido de la piscina de 50 metros del complejo deportivo Tohalí.

Jonathan Araujo, otro de sus pupilos que participó en los 800 metros en aguas abiertas, hacía de intérprete. Él también tiene discapacidad, pero conoce de memoria el lenguaje de señas. Así se comunica con algunos de sus compañeros del equipo de Santo Domingo.

Al otro lado de la piscina, Lilian Valenzuela –entrenadora de Imbabura- le acomodaba el gorro de natación a Frankzua Ninulza, una nadadora con síndrome de Down y que resultó clave en la competencia de relevos 4x100. Con ella en el remate, la provincia de los lagos se quedó con el oro.

En los graderíos, los alumnos del colegio San José hacían barras en los Juegos de Playa de Olimpiadas Especiales. Cuando culminaban las carreras, ellos eran los primeros en felicitar a los deportistas. Un abrazo, una palmada en la espalda y un ¡Felicitaciones! fueron los mejores premios para estos campeones.

“Ellos tienen un motor distinto que los mueve y motiva. El esfuerzo que ellos hacen es enorme. No se achicopalan, no se doblegan y hacen lo que una persona normal se limita”, dice Campos, quien hace dos años se hizo cargo del equipo de natación y que ayer se colgó la medalla de plata en los relevos.

Valenzuela también armó su equipo hace dos años. La temporada pasada sus pupilos fueron derrotados en los Juegos Nacionales absolutos que se desarrollaron en Santo Domingo. Esta vez, Imbabura participó con un equipo más ‘maduro’.
“En mi equipo hay chicos que empezaron de cero. Llegaron sin saber nadar y ahora son campeones nacionales de playa”, dice la entrenadora imbabureña.

La clave del triunfo de ayer fue hacer relevos mixtos. Los novatos compartieron plaza con los duchos. Por ejemplo, Carolina Ibuzes ya se cruzó el lago San Pablo hace dos años. Ella compartió piscina con Bryan Andrade, Ninulza y Marlon Ortega.

Unos 400 deportistas de Olimpiadas Especiales participaron en los Juegos de Playa. Foto: David Paredes / EL COMERCIO

Unos 400 deportistas de Olimpiadas Especiales participaron en los Juegos de Playa. Foto: David Paredes / EL COMERCIO


En la Playa Murciélago se disputaron las finales de fútbol y balonmano. Este último deporte fue la sensación de los Juegos. Fue la actividad que más expectativa generó y la que más sorpresas causó.

Por ejemplo, el equipo de Guayas empezó a entrenarse hace dos semanas. A pesar de ello consiguieron la presea de plata en la Serie A, donde estaban los cinco equipos más competitivos. La medalla de oro fue para Santo Domingo y el bronce, para Pastaza.

En fútbol, Manabí superó 4-1 a Morona Santiago. Este deporte se jugó en modalidad unificado. Es decir, pueden incluir en el equipo a dos futbolistas sin discapacidad.

Auro Pico, una de las figuras del equipo manabita, fue el más
emocionado con el triunfo. Tras el pitazo final se arrodilló en la arena y se puso a llorar. Él, que no tiene discapacidad, se integró al grupo dos días antes de los juegos.

“Me invitaron a participar al último. Lloré por la emoción de ganar esta medalla con mis compañeros. Son especiales porque nunca se dan por vencidos”, dijo Pico, seleccionado de Ecuador que participará en Paraguay en un Sudamericano.

Galápagos fue el otro equipo que festejó su medalla de tercer lugar. Los isleños tuvieron una experiencia distinta. A pesar de contar con playas, en manta fue la primera vez que jugaron fútbol en arena.

Por eso, el tercer lugar fue un premio a su esfuerzo. “Son jugadores que en su mayoría participan en fútbol de salón. Ellos tuvieron que adaptarse a las exigencias de la arena y lo hicieron bien”, dijo Jhonny Lucas, entrenador galapagueño.

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