27 de diciembre de 2016 00:00

Célico, el DT con más tiempo en un mismo club ecuatoriano

Desde el 2010, el argentino ha formado jugadores que siguen en el ‘Trencito Azul’. Foto: Archivo / EL COMERCIO

Desde el 2010, el argentino ha formado jugadores que siguen en el ‘Trencito Azul’. Foto: Archivo / EL COMERCIO

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David Paredes

Jorge Célico, entrenador de la Católica, reunió a sus jugadores en el centro de la cancha. Como si se tratarse de un profesor de escuela en un salón de clases, les preguntó qué habían sentido el día de su debut.

La mayoría guardó silencio. Solo el arquero Rodrigo Perea, quien en el próximo torneo jugará en el Delfín, contestó: “Sentí nervios, pero poco a poco me fui acostumbrando a esa sensación y me tranquilicé”, dijo el golero.

La actual plantilla del equipo está hecha a imagen y semejanza del técnico Célico. De los 28 jugadores que integran la plantilla del ‘Trencito’, 14 fueron promovidos por Célico.

Desde el 2010, el argentino ha formado jugadores que siguen en el ‘Trencito Azul’ o que prestan servicio en otros clubes de la Serie A y B.

El DT tomó el equipo en la B, logró el ascenso y además de su mano el cuadro ‘camaratta’ se ha clasificado a cuatro ediciones de la Copa Sudamericana, de forma consecutiva. El 2017 también estará en el banquillo de la Católica.

Cuando a Célico le preguntan cuándo empezó a formar futbolistas, alza los hombros y se remonta a sus años de entrenador de formativas en Huracán de Argentina.

En esa institución pasó por todas la categorías y pudo ver crecer a varias estrellas que ahora se destacan en clubes europeos, mexicanos y sudamericanos. Ese es el caso de Mariano Andújar, quien fue campeón de América con Estudiantes; Luis González, quien destacó en River, Porto y Olympique de Marsella, Rolfi Montenegro...

El estratega cumplirá la próxima temporada su octavo año en el equipo ‘camaratta’. Es el técnico que más tiempo estuvo en el banquillo de un mismo equipo del fútbol ecuatoriano. A él lo sigue Edgardo Bauza (Liga de Quito) que tuvo dos períodos: 2006-2008 y 2010-2013.

“Célico es un formador, un hombre de la casa y encaja muy bien con los objetivos que tiene Católica”, aseguró Francisco Egas, el principal dirigente del cuadro quiteño.

En días anteriores, el entrenador y el dirigente Egas renovaron el contrato del entrenador. El próximo año seguirá en su tarea de mantener a la Católica en los puestos de clasificación a Copa y promover el surgimiento de nuevos talentos.

“El período de formación en Ecuador es más corto que en Argentina. Allá los chicos empiezan a competir desde que tienen cinco años en el baby fútbol, una categoría que es más un selectivo que una escuela de fútbol”, analiza Célico.

Uno de los ejemplos más claros es el de John Cifuentes. El atacante llegó al equipo para la Segunda etapa del torneo y a sus 24 años apenas se está dando a conocer en el medio local. A diferencia del futbolista extranjero, que a esa misma edad llega a primera división con más de 500 partidos competitivos.

El director técnico se mueve con soltura en el complejo de La Armenia en donde se entrena la Católica. Está pendiente del trabajo del primer equipo, mira el entrenamiento de los juveniles y, cuando le da el tiempo, se sube a la motoniveladora para aplanar la cancha. Dice que esta última actividad suele relajarlo.

El responsable técnico del equipo da tranquilidad a sus pupilos. Así lo dice el capitán del equipo, Facundo Martínez, quien es su comandante en cancha. “Jorge es un apasionado del fútbol y un gran analista y estratega. Le ayuda al jugador a entrenar situaciones reales de juego”, destaca el 10 del equipo.

Otros, como el guardameta Hernán Galíndez, destacan su cercanía con el jugador y la confianza. Esa es otra de las fortalezas del técnico que es un muy cercano con el jugador, sea este experimentado o juvenil. Él dialoga con ellos. Les da una mano cuando lo necesitan y cuando ya están en el primer equipo no los suelta. Busca que sean fundamentales en su equipo. Incluso los prioriza a la hora de armar la plantilla antes de una temporada.

En su filosofía no contempla el hacer debutar a un juvenil y después no darle más chances. Para él es fundamental seguirles dando confianza.

“No es simplemente de poner al jugador uno o dos partidos, como sucede en otros equipos. Esto es cuestión de creer en ellos y darles tiempo. Algo que Católica sí me lo ha dado en estos ocho años”, aclara el argentino.

En el complejo de La Armenia su carácter cambia cuando terminan los entrenamientos. Se reúne con sus juveniles para conversar o simplemente para hacerles una broma. Por ejemplo en la última semana de competencia, el cuerpo técnico organizó una parrillada para compartir con la plantilla, la mayoría integrada por aquellos jugadores que tuvieron su oportunidad gracias al técnico argentino.

En el fútbol no todos los jugadores llegan

Pero en estos años de formador de juveniles, no todo ha sido satisfacción. Ha sentido frustración e incluso impotencia de ver cómo algunos talentos se desperdician por situaciones fuera del fútbol. Hace dos años se encontró con uno de sus pupilos de El Nacional a quien veía con proyección. Lo halló en un parque vendiendo caramelos. Esto lo marcó y sintió que en algo había fallado.

Célico ha sido importante para los del ‘Trencito Azul’. Él logró que el equipo vuelva a un torneo internacional después de 33 años . En el 2017 jugará su cuarta Sudamericana. En enero se inicia la pretemporada.

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