19 de noviembre de 2015 11:21

El Santiago Bernabéu se blinda para el clásico Real Madrid-FC Barcelona

El clásico español entre el Real Madrid y el FC Barcelona es considerado un partido de alto riesgo tras los atentados en París del pasado fin de semana. Foto: Archivo AFP

El clásico español entre el Real Madrid y el FC Barcelona es considerado un partido de alto riesgo tras los atentados en París del pasado fin de semana. Foto: Archivo AFP

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Agencia DPA

Más de 2 500 agentes, perros rastreadores, registros de la red de alcantarillas y tres anillos de seguridad: el clásico del fútbol español entre Real Madrid y FC Barcelona se disputará el sábado en estado de máxima alerta y en un Santiago Bernabéu blindado tras los atentados terroristas de París.

"Se examinarán hasta los bocadillos", dijo recientemente la política Concepción Dancausa, delegada del Gobierno central en la región de Madrid.

El clásico, que se juega al menos dos veces por temporada, es el evento deportivo anual más importante en España. Ello, unido a la máxima rivalidad entre los dos gigantes del fútbol, obliga a desplegar un sistema de seguridad meticuloso y extenso.

Sin embargo, los atentados de París del viernes -que dejaron 130 muertos y más de 350 heridos- y la posterior suspensión de dos partidos amistosos internacionales por amenazas elevaron el nivel de alerta en España y, por ende, en el clásico.

"Habrá un dispositivo intensivo para garantizar la absoluta normalidad en el desarrollo del encuentro", señaló el secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez Vázquez, tras una reunión con el Ministerio del Interior para diseñar el dispositivo.

Garantizar la seguridad es un reto gigantesco, ya que se espera que asistan más de 80 000 personas al Santiago Bernabéu, situado en el centro de la capital española y rodeado de comercios y de edificios de casas.

Los partidos Real Madrid-Barcelona siempre son considerados de alto riesgo, una categoría que obliga a movilizar a 500 agentes de la policía.

Pero el sábado habrá al menos 1 000, más otros 1 400 vigilantes de seguridad privada que apoyarán a las fuerzas gubernamentales.

Según señaló el diario "El Mundo", perros policía rastrearon en los últimos días la zona en busca de explosivos. Además, las autoridades registraron pisos de alquiler en las inmediaciones del estadio.

Las puertas del recinto se abrirán tres horas antes del partido, que arrancará a las 18:15 hora local. Y las autoridades recomendaron a los asistentes que no lleguen a última hora, ya que habrá tres controles diferentes antes de poder acceder al estadio.

Además, según medios, se pondrán detectores de metal. "Los consejos que damos es que el acceso al estadio lo hagan con normalidad y traten de llegar con antelación. Uno de los elementos son los controles de acceso y queremos que no apuren para que no haya retrasos", pidió el secretario de Estado para el Deporte, Miguel Cardenal.

Tras los ataques perpetrados por el Estado Islámico en París, los amistosos del martes Bélgica-España y Alemania-Holanda fueron suspendidos porque las autoridades no podían garantizar la seguridad.

Ello abrió el debate sobre si se debía disputar o no el clásico. "No nos planteamos para nada la suspensión de ese partido", zanjó el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz.

El Santiago Bernabéu, levantado sobre la avenida Paseo de la Castellana, la principal arteria de la capital, ya fue escenario en el pasado de momentos de máxima tensión en lo que a seguridad se refiere.

El 1 de mayo de 2002, la banda armada vasca ETA colocó un coche bomba a escasos metros del estadio horas antes de un Real Madrid-Barcelona por las semifinales de la Liga de Campeones.

Hubo varios heridos. Dos años después, el 12 de diciembre de 2004, las 75 000 personas que estaban viendo en directo el Real Madrid-Real Sociedad fueron desalojadas por un aviso de bomba de ETA.

El encuentro se suspendió en el minuto 87 y el club blanco puso en marcha su dispositivo de evacuación especial y el estadio quedó vacío en apenas diez minutos.

Ahora la capital española se blinda para el clásico con más seguridad de la historia. "Un Madrid-Barça siempre es un partido de riesgo, por la cantidad de gente que moviliza y por la intensidad con la que se vive el fútbol", señaló hoy el director general de la Policía Nacional, Ignacio Cosidó.

"No podemos garantizar una seguridad absoluta porque la amenaza es muy real, pero no podemos dejar que los terroristas se salgan con la suya".

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