15 de julio de 2016 08:00

En Sangolquí festejaron la hazaña de La Bombonera y ya alistan viaje a Medellín

Hinchas y simpatizantes del Independiente del Valle festejaron en Sangolquí el triunfo ante Boca Juniors. Foto: Santiago Ponce / EL COMERCIO

Hinchas y simpatizantes del Independiente del Valle festejaron en Sangolquí el triunfo ante Boca Juniors. Foto: Santiago Ponce / EL COMERCIO

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Santiago Ponce

El parque Juan de Salinas explotó de júbilo cuando el juez central Daniel Fedorczuc pitó el final del compromiso entre Boca Juniors e Independiente del Valle y que terminó con victoria de los rayados 3-2 en el difícil estadio de La Bombonera.

Pero la fiesta se preparó antes, con los goles de Bryan Cabezas y Julio Angulo. "La suerte del campeón" gritaron algunos aficionados cuando Librado Azcona atajó el penal.

A diez minutos del final, los niños eran los más emocionados, ellos saltaban de un lado a otro mientras que los adultos no dejaban mirar el reloj.

Algunas mujeres apretaban sus bolsos y otras incluso se ponían de rodillas pidiendo que finalice el cotejo y que empiece la fiesta.

Cuando faltaban cinco minutos la transmisión de Fox Sports se suspendió y se dio paso a una radio local. Fue en ese momento cuando la gente se puso de pie y tras el final, las lágrimas reemplazaron a los nervios.

La clasificación histórica en La Bombonera ya era el tema de conversación. "Qué equipo ecuatoriano ha podido ganar a Boca en la Argentina", reclamaba Nacho Vivero, dueño de una heladería en el parque Juan de Salinas.

Él no cerró el local para mirar el partido. Al primer tiempo lamentó la salida del imbabureño Luis Ayala pues dijo conocer a su familia que es de La Esperanza, Ibarra, en donde él nació.

En las calles principales, los pitos hicieron recordar las imágenes de pasadas clasificaciones de Liga de Quito, Barcelona SC y de la Tricolor.

En el parque la música reemplazó la narración deportiva y hasta hubo gente que intentó bañarse en la pileta.

A las 22:15 llegó la barra Locura del Valle para continuar con la fiesta. Con el canto de "Sí se pudo, sí se pudo", los decenas de aficionados negriazules ya comenzaron a planificar su viaje a Colombia para la final de la Copa Libertadores ante el Atlético Nacional de Medellín.

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