2 de February de 2014 00:03

Romero se desmayó en el título del Maracaná

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Iván Romero es un apasionado por Liga de Quito. El blanco es su color preferido. Usa calcetines, camisas, levas, buzos..., que siempre identifican a su club. Además, cuando va al estadio a ver al equipo universitario, suele vestirse con un terno blanco que lo ha utilizado como cábala durante años.

El mejor recuerdo que tiene de su club fue en la obtención del título de la Libertadores 2008. Es su recuerdo más feliz, aunque la angustia también se hizo presente en el Maracaná.

En esa ocasión, el partido ante Fluminense estaba por acabarse, Romero acompañó a un grupo de directivos de la 'U' hacia los camerinos del Maracaná. Ellos querían ver la serie de penales desde la cancha.

Pero el destino les jugó una mala pasada. En el momento que el grupo de entusiastas liguistas descendió del palco hacia los camerinos y después a los accesos de la cancha, se dieron cuenta que las puertas estaban cerradas. Desesperados, intentaron llamar la atención del personal del estadio, pero nadie les hizo caso.

A Romero y sus compañeros les tocó prender una radio y en la oscuridad de los pasillos del estadio escuchar la consagración de José Francisco Cevallos como héroe. Cuando el golero atajó el penal decisivo a Washington, Romero se desmayó. Hoy lo recuerda entre lágrimas: tuvieron que reanimarlo para que, una vez abiertas las puertas de acceso a la cancha, pueda celebrar la consagración internacional de su equipo.

En el dedo anular de su mano derecha, el hincha y exdirectivo albo, de 74 años, luce orgullosamente un anillo de oro con el escudo de Liga. Él mandó a confeccionar dicha joya en honor al primer campeonato internacional que logró el cuadro capitalino.

¿Y los recuerdos amargos? Romero no lo duda: los descensos que tuvo el plantel a segunda categoría y la serie B. Sin embargo, su amor por el club estuvo latente y lo acompañó en la mayoría de partidos.

Su afición al cuadro capitalino nació en su niñez. Su padre le aconsejaba que estudie la universidad para que consiga un buen empleo.

Un día, su progenitor lo llevó al estadio de El Arbolito para presenciar un partido entre Aucas y Liga Deportiva Universitaria. Al infante le inquietó un pequeño grupo de hinchas que mencionaban en sus cánticos al cuadro albo.

Cuando su padre le dijo que aquel grupo de aficionados pertenecían a la Universidad Central, Romero supo que su destino era pertenecer a la afición azucena.

A partir de ese día colecciona camisetas del equipo, fotos con jugadores y reconocimientos que la institución le entregó.

Después de que se graduó en el Colegio Americano, se hizo socio del equipo y con nostalgia recuerda que en ese entonces la membrecía costaba apenas 5 sucres.

En 1961 inició su carrera como directivo en Liga al ser nombrado prosecretario del plantel. En ese año estudiaba Ingeniería Comercial y se daba los modos para ausentarse en algunas clases e ir a ver los entrenamientos del plantel en el estadio universitario.

Las divisiones inferiores de Liga entrenaba en unos terrenos baldíos por el sector del estadio Olímpico Atahualpa y Romero ayudaba a los entrenadores con el alimento. Junto a otros compañeros preparaban el lunch que era una sánduche de jamón con queso y un cuarto de leche pasteurizada.

Este hincha reconoce ser 'picado' cuando pierde la 'U'. Admira a Polo Carrera y el tango es su música de cabecera.

Iván Romero  

El exdirectivo nació en Quito en 1939. Estudió en el Colegio Americano y en la Universidad Central. Tiene tres hijos, Jorge, Iván y Yaghna Romero.En la Ecuafútbol fue presidente de la comisión de selecciones, arbitraje y de planificación.

La Liga es el club de mis amores. Todos los días uso alguna prenda blanca para recordar al equipo".

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