30 de marzo de 2016 00:00

Los Noboa se perdieron el primer gol

Familiares de Cristhian Noboa observaron el partido de Ecuador y Colombia en Guayaquil. Foto: Francisco Flores / EL COMERCIO

Familiares de Cristhian Noboa observaron el partido de Ecuador y Colombia en Guayaquil. Foto: Francisco Flores / EL COMERCIO

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Ronald Ladines

Los familiares de Cristhian Noboa se perdieron los 20 primeros minutos del partido entre Ecuador y Colombia, debido a un problema de fluido eléctrico. Ellos se reunieron en la casa de Roberto, el hermano mayor del futbolista.

La madre de Cristhian, Sonia Tello, llegó a la casa de su hijo 15 minutos antes del inicio del partido. Saludó con un beso a Roberto, a su nuera Andrea Merizalde y a su nieta Victoria, de cuatro meses. Todos en la casa tenían la camiseta de la Selección, personalizada con el nombre y número Cristhian, que milita en el Rostov ruso.

Se acomodaron frente a un televisor de 45 pulgadas, para observar el juego, mas, cuando el juez Enrique Osses pitó el inicio del encuentro, hubo un corte de luz en la urbanización, ubicada en la vía a Samborondón.

Se tomaban de la cabeza y no podían creer lo que pasaba, tras confirmar que el daño demoraría en ser reparado, decidieron ir a la casa de doña Sonia, que está ubicada a cinco minutos de distancia.

Eso estropeó los planes de Roberto
, que había invitado a un grupo de amigos a su casa, para que observaran el partido.
Los vehículos salieron a toda velocidad y cuando llegaron a la casa, el grupo de hinchas se instaló rápidamente. Cuando encendieron el televisor, la Selección ya perdía 1-0, por el gol que anotó Carlos Bacca.

El lamento fue generalizado. De a poco empezaban a alentar a Cristhian y al resto de los jugadores. Roberto era un director técnico más. Comentaba las jugadas y le explicaba una que otra jugada a su esposa.

Doña Sonia reclamaba las faltas y pedía que su hijo se muestre más. Ella cree en las cábalas, en cada partido viste la camiseta, que le regaló su hijo, el mismo pantalón y los mismos zapatos.
Cuando llegó el segundo gol de Colombia, todos en la sala se molestaron y criticaron la poca atención en las marcas. “Parece que tuvieran los pies amarrados”, dijo doña Sonia, cuando llegó la tercera conquista cafetera.

Ella se molestó cuando el estratega Gustavo Quinteros sacó de la cancha a su hijo, para darle paso a Fernando Gaibor. “Jugó bien”, fue su reflexión cuando aceptó la variante del estratega gaucho.
La falta de reacción que tuvo la Selección en este encuentro, fue lo que más criticó Roberto. “Es duro perder así”, dijo aunque el gol de Michael Arroyo atenuó la pena.

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