1 de junio de 2014 23:54

El marchista Jonnathan Cáceres se ilusiona con el podio mundial

Jonnathan Cáceres se entrena a diario en la pista del Parque de la Madre, en Cuenca, donde se encuentra una estatua con la figura de Jefferson Pérez. Foto: Xavier Caivinagua / EL COMERCIO

Jonnathan Cáceres se entrena a diario en la pista del Parque de la Madre, en Cuenca, donde se encuentra una estatua con la figura de Jefferson Pérez. Foto: Xavier Caivinagua / EL COMERCIO

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Por Manuel Quizhpe, redactor
Cuenca

Su autodeterminación y voluntad por ser el mejor cada día son decisivos. A diario cubre una distancia de 30 kilómetros en promedio. Jonnathan Cáceres está convencido de su capacidad y sueña con subirse al podio en un certamen mundial.

En su test de personalidad aparece como una persona extrovertida, sociable. Sin embargo, antes de una competencia prefiere estar tranquilo, callado, calmado. Se concentra a solas y planifica lo que hará ante sus rivales, en las pruebas de 20 y 50 kilómetros.

Franklin Ramón, psicólogo de la Federación Deportiva del Azuay, lo define como un deportista perseverante y talentoso, con valores y principios bien orientados. “Quiere llegar lo más lejos posible. Con él se trabaja en el fortalecimiento de sus cualidades mentales”.

Según Ramón, el andarín de 24 años tiene talento físico y mental. Sabe manejar la presión y dosifica su concentración durante las pruebas de largo aliento. Con ejercicios y diferentes actividades logra la estabilidad emocional que requiere un seleccionado élite.

A simple vista, Cáceres se muestra serio, distante, pero de a poco fluye su amabilidad y se convierte en una persona afectuosa. Ya en confianza cuenta que sus amigos lo apodan ‘Goku’, relacionándole con el personaje animado.

Luis Chocho, su entrenador, habla del repunte alcanzado por su alumno en los últimos meses. El 14 de agosto del 2013, Cáceres se ubicó en el puesto 27 del Mundial de Atletismo que se realizó en Moscú, Rusia, con un tiempo de 3 horas, 56 minutos y 58 segundos (3:56:58) en la prueba de 50 km.

El pasado 4 de mayo, Cáceres terminó en el casillero 16 de la Copa Mundo que se desarrolló en Taicang, China, con 3:50:53. Con esa marca se clasificó a dos torneos del 2015: los Juegos Panamericanos y el Mundial de Atletismo. Los mismos están previstos del 10 al 26 de junio en China y del 20 al 30 de agosto en Canadá, en ese orden.

Manuel Bravo, presidente de la Federación Ecuatoriana de Atletismo, tras los resultados en Taicang aseguró que también se adjudicó un cupo para los Juegos Olímpicos del 2016 en Río de Janeiro, Brasil. Incluso el ministro del Deporte, José Francisco Cevallos, lo felicitó vía Twitter.

Sin contrarrestar la noticia, aclara Chocho, los cupos olímpicos se entregan un año antes de las Olimpiadas. Es decir, a partir de agosto del 2015. En todo caso, la evolución de su dirigido es notable. En cerca de ocho meses mejoró más de seis minutos su marca personal.

Cáceres atribuye su progreso al apoyo que recibe desde enero pasado de parte del Ministerio del Deporte. Está en la categoría C del Plan de Alto Rendimiento y recibe un aporte económico mensual de tres salarios mínimos vitales.

Para dedicarse por completo a los entrenamientos dejó de asistir a clases en la Facultad de Filosofía de la Universidad de Cuenca. Estaba en el primer ciclo. Tuvo contratiempos por sus constantes campamentos y competencias en el exterior.

Desde el 2007, año que incursionó en la marcha, ha competido en Perú, Bolivia, Colombia, Guatemala, México, Portugal, República Checa, China, España, Francia, entre otros países. “Los viajes son un incentivo adicional para los deportistas porque ganamos experiencia y conocemos otras culturas”.

Su padre, Froilán Cáceres, se siente orgulloso porque no se equivocó cuando a los 5 años ya lo entrenaba atletismo. También, con sus otros dos hijos varones, Wilson y Freddy, lo llevaba a las competencias pedestres del club A Correr.

El progenitor del medallista de bronce de los Juegos Bolivarianos en Perú es albañil y asegura que siempre respaldó a su hijo pese a las limitaciones económicas. “Su sueño es ser medallista mundial”. En la actualidad tiene como compañeros de prácticas a Andrés Chocho y otros andarines azuayos.

Nunca ha conversado con el doble medallista olímpico y máximo referente de la marcha ecuatoriana, Jefferson Pérez. No obstante, lo considera “una eminencia del deporte, un ejemplo a seguir”. Él pide paciencia a quienes exigen resultados mundiales.

Cáceres se despierta a las 06:00, desayuna, y 08:15 empieza su primera jornada de prácticas que termina a las 11:15. Luego del almuerzo descansa y de 15:30 a 18:00 cumple la segunda jornada del día. Para recuperar las energías se hidrata constantemente y se alimenta entre cinco y seis veces al día.

Su plato favorito es el arroz con pollo y bastante ensalada. Es una amante de la música folclórica de Ecuador, aunque también se relaja con las canciones de los K'jarkas.

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