12 de August de 2013 00:01

La lupa en el corazón del deportista

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El sorpresivo fallecimiento de Christian Benítez abrió una interrogante en el fútbol ecuatoriano: ¿los estudios cardiológicos y de salud que se aplican a los futbolistas son suficientes? Óscar Concha, deportólogo que ha trabajado con 17 clubes del país, cree que los electrocardiogramas y otros exámenes básicos de corazón sí permiten tener una evaluación avanzada y prevenir graves enfermedades o tragedias.

Sin embargo, hace una puntualización. "Estos exámenes deben ser anuales y ser bastante periódicos".

En el país, los clubes hacen este tipo de chequeos a sus jugadores en enero, antes de iniciar el trabajo de pretemporada, donde hay una gran exigencia física. También se realiza a mitad de año, cuando llegan jugadores nuevos a los clubes.

Aunque en el país no se ha registrado este tipo de fallecimientos en la última década, a pesar de ­jugarse fútbol en la altitud, la FIFA sí maneja un estudio médico sobre este tipo de casos.

Un informe de los médicos expertos de la FIFA, publicado el año pasado, reveló por ejemplo que en los últimos seis años (hasta el 2012) se han contabilizado en todo el mundo la muerte de 84 jugadores de fútbol por problemas cardíacos, mientras disputaban un partido o se entrenaban.

Los datos fueron recopilados por la Comisión Médica de la FIFA, con la información remitida por 129 federaciones asociadas al organismo futbolístico.

Este fue el punto de partida para crear un registro detallado que pueda servir para prevenir futuras muertes. En ese estudio, la edad media de los futbolistas afectados era de 24,9 años. En total, 19 federaciones nacionales presentaron un registro médico ­sobre este tipo de fallecimientos.

Pablo Cisneros, médico del Deportivo Quito, detalla que cada año los jugadores son sometidos a controles médicos que garanticen un buen estado de salud. Así, además de las pruebas de esfuerzo físico, se realizan electrocardiogramas de reposo y de esfuerzo y cuando es necesario, ecocardiogramas.

Sin embargo, los chequeos médicos son más detallados al iniciar la temporada futbolística, es decir entre enero y febrero. Allí se realizan los chequeos para tener un diagnóstico claro.

Los primeros exámenes, por ejemplo, sirven para evaluar la salud visual, odontológica… se hacen desde exámenes básicos para ver si los futbolistas no tiene parásitos hasta radiografías de sus articulaciones y evaluaciones de las lesiones pasadas en sus piernas.

En una segunda valoración de los chequeos se diagnostican las condiciones antropométricas. Estas básicamente permiten tener detalles como la estatura, el peso, la cantidad de grasa corporal.

Todo esto se complementa con los estudios y planes nutricionales que son manejados con los preparadores físicos de cada plantel. "Todos los informes médicos nos permiten determinar las cargas de trabajo y donde debemos potenciar con determinado jugador", explica César Benalcázar, preparador físico de El Nacional.

Todos estos estudios sirven para que los médicos tengan la historia clínica bien detallada de cada jugador y saber cómo actuar en el caso de emergencias.

Los médicos de los clubes aseguran que un mecanismo clave en la prevención es que el jugador comunique cualquier anomalía en su cuerpo, pues así, el chequeo y tratamiento puede ser más fácil.

Juan Barriga, médico de Liga de Quito, considera que un tratamiento adecuado y a tiempo de una patología sí puede prevenir consecuencias a futuro. "El mejor tratamiento a las lesiones o enfermedades deportivas es la prevención", resalta el galeno.

Según los diagnósticos médicos, cuando un jugador advierte el dolor en el corazón se recomienda la realización inmediata de exámenes, pero este tipo de casos en el fútbol no son muy frecuentes. Los costos de los exámenes pueden superar hasta las USD 600, dependiendo de los pedidos médicos.

Las lesiones más frecuentes que presenta un jugador de fútbol son: esguince, contusión, contractura, periostitis, tendinitis, calambre, desgarro, fractura, distensión y luxación por la exigencia física.

Cisneros asegura que la recuperación de un jugador depende del médico, fisioterapista, entrenador y del propio afectado.

En el caso de los seleccionados, también hay mucha rigurosidad por parte de Patricio Maldonado, el médico, y de Carlos Velasco, el preparador físico de la Tricolor.

En cada concentración del combinado nacional, a los jugadores se les realiza exámenes de sangre y hay un control riguroso en el tipo de alimentación que manejan.

Para esto se cuenta con modernos aparatos tecnológicos. Velasco es el responsable de manejar la información junto con Maldonado. Ambos son los encargados de presentar informes médicos de cada jugador al DT Reinaldo Rueda.

  • Élites y aficionados deben hacerse controles periódicos

Con la noticia de una muerte súbita llega también un cierto temor al ámbito deportivo.

Con los lamentables decesos de Benítez y el de la corredora aficionada en una prueba atlética extrema en Guayas, en abril, muchos deportistas se sienten vulnerables, casi desprotegidos.

Así lo ha experimentado la entrenadora Karina Navarrete, en no pocas ocasiones. Cuando se dan este tipo de noticias, ella escucha que sus dirigidos sacan citas con cardiólogos o con médicos espe­cializados en deporte. Pero en el momento de realizarse ese tipo de chequeos debería ser otro.

Los especialistas coinciden en que los análisis, tanto en atletas élite y como en los recreativos, deben ser periódicos, planificados, al ­menos una vez al año.

La entrenadora empezó a nadar cuando tenía 6 años. Sus primeras brazadas las dio en la piscina de San Carlos, en el Club Regatas de Quito, donde ahora es una de las instructoras. También es guía del grupo Triatlón Ecu, en el que unos 30 deportistas, la mayoría aficionados, se entrenan para cubrir pruebas atléticas, ciclísticas, de triatlón y hasta de aventura. Precisamente algunos de los deportes que requieren de un mayor esfuerzo por parte del corazón.

Con 31 años, 25 de ellos inmersa en el ámbito deportivo, ella ve ahora con agrado que las personas se preocupen más por su salud y acuden con más frecuencia a consultas con deportólogos.

Sin embargo, también ha sido testigo que un gran porcentaje de ellos acude una vez y no vuelve más. Esom según ella, es un error porque el cuerpo humano, "en toda su maravillosa complejidad, es cambiante". Es decir, el estado de ánimo, la alimentación o factores hereditarios pueden incidir en el bienestar o no de una persona.

Juan Santamaría, médico especializado en deporte, también ha confirmado que hay deportistas, incluso del alto rendimiento, que se descuidan y no acuden a los controles posteriores.

Eso es un tremendo error del que también son responsables los entrenadores y, en el caso de los élite, hasta de los dirigentes.

El deporte es salud, pero entre comillas. Eso asegura Santamaría la semana pasada, después de realizar un chequeo de rutina a los hermanos Bryan y Juan Bonilla, dos triatletas juveniles.

Los deportistas de alto rendimiento tienen más riesgos porque constantemente llegan al límite de su capacidad. Por eso deberían realizarse exámenes exhaustivos.

Los atletas recreativos, esos que se ejercitan por mejorar la salud o por cumplir algún reto personal, también deben tener un cuidado constante. La actividad deportiva regular, no tan intensa, es saludable. Lo es cuando es controlada y un guía capacitado planifica y supervisa la práctica.

Santamaría explica que el control médico del entrenamiento varía de acuerdo con el deporte y la persona. Incluso, asegura que los corredores aficionados, que ahora se han multiplicado y que por miles participan en pruebas atléticas de largo aliento, tienen mucho riesgo. Esto ocurre, sobre todo, en los que tienen exceso de peso. "La grasa necesita más consumo de oxígeno". Esto quiere decir que una persona con sobrepeso requiere hacer más esfuerzo para avanzar, por ende hace trabajar más al corazón, a los pulmones y a las articulaciones.

Hugo Aucancela, cardiólogo y especializado en ecocardiología, va incluso más allá y afirma que todas las personas, atletas o no, deberían realizarse un chequeo completo del corazón.

El especialista establece que el primer chequeo es el más importante de todos. Con este, una persona puede estar segura de poder responder al máximo esfuerzo en cualquier actividad deportiva.

Pero no solo los chequeos y sus controles periódicos son importantes. En ocasiones, las personas acostumbran a entrenarse y a competir mal. Una falencia, por ejemplo, es no saber hidratarse.

Tomar líquidos es tan importante como entrenarse y alimentarse apropiadamente. No tomar líquidos de manera adecuada puede generar, a la larga o a la corta, problemas en los riñones.

Óscar Vizuete, también médico especializado en deporte, asegura que mover las piernas ya es un ejercicio. Sin embargo, un deportista es aquel que hace al menos una hora de actividad física, ininterrumpidamente, al menos cinco días a las semana.

Por eso, él considera que los llamados 'deportistas de fin de semana', quienes un sábado o un domingo juegan dos, tres y cuatro partidos de fútbol, baloncesto o ecuavóley, tienen también un alto riesgo de tener problemas físicos. "No existe el deportista de fin de semana. Además, eso de sacar la mala noche con un partido es totalmente contraindicado".

Los consejos

  • La primera  recomendación para una persona que quiere realizar alguna actividad deportiva, independientemente de la edad, es acudir a un médico. Si es especializado en deporte, mejor.
  • El entrenamiento,   el descanso, la alimentación y la hidratación van de la mano y son factores fundamentales para alguien que hace ejercicio. Un médico en deporte le puede guiar para mejorar estos aspectos.
  • En el chequeo  es importante un electrocardiograma. Pero también es fundamental conocer los antecedentes familiares, enfermedades hereditarias, para una mejor valoración.
  • Normalmente,   un deportista sano debe hacerse un chequeo cardiológico cada año. Así lo considera el especialista Hugo Aucancela.
  • Si una persona  tiene otros factores de riesgo, como familiares con enfermedades cardiacas, diabetes, presión alta, entre otras, los chequeos deben ser más periódicos, dos veces por año.
  • Además,  los atletas con enfermedad del corazón conocida deben tener su chequeo cada tres meses. Incluso, hay deportistas con marcapasos que también requieren una valoración más periódica.
  • Los futbolistas que   juegan por primera vez en la altitud deben seguir consejos médicos durante las primeras tres semanas para manejar el período de adaptación a la altitud y por todos los problemas de salud que origina.
  • El plan de alimentación  es fundamental para un jugador en el inicio de cada temporada. Esto se maneja con los preparadores físicos.


Las frases

"Los informes son la base de nuestro trabajo".
César Benalcázar. Preparador físico de El Nacional

"Sí podemos prevenir las enfermedades".
Óscar Concha. Deportológo

"Los deportistas élite tienen más riesgos".
Juan Santamaría. Deportólogo

Para hacer ejercicio, acuda primero a un médico
Óscar Vizuete. deportólogo

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