15 de March de 2014 00:02

Un solo lago reúne a todos los deportes

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Al deslizarse en la tabla de 'wakeboard' sobre el imponente Lago San Pablo se cambia la percepción de la vida, incluso del tiempo y el espacio.

Cuando el quiteño Gregorio Moreno es arrastrado por una lancha, con la ayuda de una cuerda, siente que el mundo se detiene, al menos unos segundos en cada sesión de entrenamiento.

El aficionado de 27 años experimenta algo similar a lo que se observa en las famosas escenas de la película Matrix, de los hermanos Wachowski, cuando las balas se quedan suspendidas.

Sobre el agua, a 20, 30 y hasta 40 km por hora, Moreno tiene esa sensación cuando se desplaza y la cuerda deja de estirarse. Entonces la distancia entre él y la lancha es menor por unos instantes hasta que la soga vuelve a tensarse y el bote lo jala nuevamente. Allí el tiempo y el espacio parecen ser otros.

Este quiteño que trabaja en un banco aprendió a deslizarse hace un año, en Guayaquil.

Le agradó tanto la experiencia que buscó en Internet y se enteró que cerca de Quito había una opción. Una de ellas es las Cabañas del Lago, una hostería acogedora, en la que implementaron una sección acuática con un gran muelle flotante y decenas de opciones.

En los alrededores del lago hay una docena de hosterías con diferentes servicios.

También hay paseos en lancha para los más cautos. Para los aventureros, hay opciones de piscinas naturales para nadar o lanzarse de altillos de hasta cuatro metros, supervisados por especialistas.

Las motos acuáticas, la bomba, los kayaks, la burbuja tienen acogida y diferentes precios. Para practicarlas basta una breve explicación de los guías.

El wakeboard requiere más atención. Por eso, para esta actividad y para el esquí acuático hay clases los fines de semana y los feriados. Tania Drewniok, excampeona nacional de wakeboard, es la profesora.

Moreno suele acudir en compañía de cuatro amigos a los que también les fascinó la adrenalina que se produce al deslizarse a toda velocidad. Ellos practican por su cuenta.

Santiago y Ellie Villamar también estaban en la hostería el feriado de carnaval. La pareja de esposos andaba de vacaciones. Nadaron, se lanzaron en tarabita y también se divirtieron con las motos acuáticas.

Santiago, un ecuatoriano que trabaja como entrenador se quedó maravillado cuando detuvo el vehículo en medio del lago y contempló la inmensidad del Imbabura, el Cayambe, la 'Mama' Cotacachi…

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