26 de noviembre de 2017 00:00

Los judocas kichwas ganaron experiencia

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Manuel Quizhpe
Redactor
(F-Contenido Intercultural)

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Los hermanos Kevin y Nilda Andy, así como René Coquinche, son judocas de la etnia amazónica Kichwa. Ellos representaron a Orellana en los XII Juegos Nacionales de Menores. Los tres no ocultaron su satisfacción por estrenarse en este certamen multideportivo.

En las competencias, si bien no alcanzaron triunfos o medallas, se sintieron orgullosos de competir por su provincia. Para ellos era la primera participación a escala nacional y se mostraron nerviosos, cohibidos. Por falta de experiencia perdieron sus combates en la fase clasificatoria.

Kevin y Nilda, durante sus dos días de competencia, se mantuvieron juntos en el Polideportivo de Totoracocha, en Cuenca, sede del torneo de judo. Antes de los combates se ejercitaban en la colchoneta y en los graderíos. Hablaban poco, sabían de memoria lo que tenían que hacer.

Kevin, de 14 años, se ilusiona con representar al país en las competencias internacionales de judo. Igual su hermana Nilda (13). Viven con sus padres en una finca de Francisco de Orellana, también conocida como Coca. Se sienten incómodos cuando son abordados por algún comunicador.

Según Hólger García, entrenador de los judocas de Orellana, no es fácil entrenar a deportistas cuyos padres tienen otras prioridades. “Ellos quieren que sus hijos les ayuden en las labores de campo y le dan poca importancia al deporte”. Ese es el primer obstáculo que se tiene que sortear.

En otros casos, agrega, hay niños, adolescentes y jóvenes que se matriculan de manera tardía en los establecimientos educativos. Por ese motivo, la Federación Deportiva de Orellana motiva a sus seleccionados para que cumplan de manera eficaz las funciones de estudiante y deportista.

Por falta de recursos económicos, García no pudo concentrar a los hermanos Andy con miras a los Juegos Nacionales de Menores. Si lo hizo con René, de 13 años, quien compartió la última fase de su preparación con su hermano mayor, Jonathan Coquinche (15). Este último participó por la provincia en los Juegos Nacionales Prejuvenil y terminó cuarto.

El estratega amazónico pretende que sus dirigidos sean, sobre todo, personas útiles para la sociedad. “No queremos máquinas que hagan medallas, sino promovemos su formación integral”. Bajo esa consideración, se siente satisfecho por la participación de sus dirigidos en Cuenca. Las competencias fueron la semana pasada.

Con un seguimiento exhaustivo y logrando que los padres respalden de mejor manera a sus hijos, el adiestrador está convencido que se pueden alcanzar mejores resultados. De esa manera, los adolescentes y jóvenes pondrán mayor dedicación en los entrenamientos.

De todos sus dirigidos que pertenecen a la etnia Kichwa de la Amazonía, Jonathan Coquinche es el más aprovechado. Es disciplinado en su asistencia a las prácticas y en el estudio está en el grupo de los mejores de clases. El DT cuenta que, “soy su representante en el colegio y no me da ninguna queja”.

García quiere que los hermanos Andy y René sigan el ejemplo de Jonathan. “Todo depende de ellos, porque el deporte puede sacarles de la pobreza”. Una de las principales fortalezas de los judocas es el derroche de agresividad en cada combate. Lo que les falta es mejorar la técnica.

Kevin asistió a su primera competencia nacional de judo con un año y medio de entrenamientos; mientras Nilda se preparó tres meses. A criterio del técnico, los judocas tienen condiciones para sobresalir a escala nacional, pero les falta más disciplina y perseverancia. “Ellos pueden conseguir todo lo que se propongan”.

La edad de René y Nilda fue otra desventaja, puesto que se enfrentaron a rivales de 15 años. Es decir, mayores con dos años. Por ello, la experiencia de este año será clave para su participación en los Juegos de Menores del 2018.

Con René se anhela alcanzar medallas el próximo año, puesto que en la reciente edición perdió los combates por su inexperiencia y la falta de concentración. En los últimos tres meses mostró sus progresos y por ello, el entrenador solicitó su inclusión en la residencia de la Federación Deportiva de Orellana.

La valentía para encarar a sus rivales es una de las principales características de los judocas kichwas. García está convencido del potencial de sus dirigidos y por eso los proyecta como seleccionados nacionales para dentro de dos años.

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