5 de febrero de 2018    07:11

Las temperaturas glaciales amenazan la inauguración de los Juegos de Pyeongchang

Vista general de los anillos olímpicos fuera del Centro de Prensa Principal (MPR) en Alpensia Resort antes de los Juegos Olímpicos PyeongChang 2018, Corea del Sur, el 5 de febrero de 2018. foto: EFE

Vista general de los anillos olímpicos fuera del Centro de Prensa Principal (MPR) en Alpensia Resort antes de los Juegos Olímpicos PyeongChang 2018, Corea del Sur, el 5 de febrero de 2018. foto: EFE

Compartir
valorar articulo
Descrición
Indignado 0
Triste 0
Indiferente 0
Sorprendido 1
Contento 4
Agencia AFP
Pyeongchang, Corea del Sur

Con una temperatura de menos 22 grados centígrados, el frío y el viento glacial que sacuden Pyeongchang, en Corea del Sur, comienzan a inquietar a la organización de los próximos Juegos Olímpicos de Invierno, cuando quedan cuatro días para la ceremonia de inauguración, que se celebrará a cielo descubierto.

Más allá del culebrón del dopaje ruso y de la participación de Corea del Norte, la mayor parte de las conversaciones de este lunes (5 de febrero del 2018) señalan al gran frío que golpea a esta región de Corea del Sur, conocida como Los Alpes Coreanos.

Según las previsiones, esta edición olímpica podría estar entre las más frías de la historia.

Vistas las condiciones, algunas naciones reflexionan sobre si deben enviar representantes al Estadio Olímpico, al aire libre, para la ceremonia de inauguración el viernes.

“Estamos un poco nerviosos por la ceremonia, que se desarrollará por la noche (20:00 locales, 11:00 GMT), y la manera en la que vamos a mantenernos calientes si estas temperaturas se mantienen”, explica este lunes Peter Wardell, jefe de misión de Nueva Zelanda durante los Juegos.

“Nos han dicho que hará entre -8°C y -10°C, lo que es casi caliente en comparación (con ahora)”, añade.

“Pero siempre es delicado tener a los deportistas fuera y sentados durante una hora y media en el frío”, continúa.

El equipo italiano expresó algunas dudas este lunes. Sus médicos señalaron que habían aconsejado a los entrenadores que sufren diabetes o problemas cardiacos permanecer en zonas con calor.

Los deportistas dedicados a disciplinas de invierno están obviamente acostumbrados al frío, pero muchos dicen que en Pyeongchang sienten en particular los efectos del viento, especialmente helador.

“No creo que el frío sea un problema cuando yo salte porque dura muy poco”, explica Noriaki Kasai, saltador de esquí japonés.

“El momento más frío será quizás la ceremonia de apertura. Deberé pegarme parches de calor por todo el cuerpo”, avisa.


Kit de calefacción para los espectadores
La organización está tomando medidas para asegurar que los deportistas y los 35 000 espectadores que previsiblemente acudirán a la apertura no se congelen.

Construirá una barrera destinada a bloquear el potente viento e instalará 40 aparatos de calefacción exteriores, similares a los que se utilizan en las terrazas de los cafés, así como 27 zonas de descanso también con calefacción.

Además, entregarán un kit de supervivencia que contiene: una manta, dos bolsas calefactoras para las manos y los pies, y un cojín de calefacción en el que los espectadores podrán sentarse.

Ian Chesterman, jefe de la misión australiana, desveló que desde hace tres años mantiene conversaciones con la marca deportiva que equipa a su delegación para encontrar la forma de mantener la temperatura de sus deportistas.

“Son los Juegos más fríos desde hace mucho tiempo, pero los deportistas australianos se entrenan y compiten regularmente en condiciones similares”, explica.

“De memoria, Lillehammer (Noruega) en 1994 fue la cita más fría con temperaturas normalmente alrededor de -25°C”, recuerda.

Otros intentan buscar el lado positivo. Bryce Bennett, esquiador alpino estadounidense, afirma: “Será interesante ver cómo nos adaptamos”.

Park Hyun-Joo, un voluntario surcoreano de 18 años que ayuda en el parque olímpico, se muestra muy seguro; con las orejas protegidas, una gruesa bufanda y varias capas de abrigo.

“Hace frío, especialmente por la noche, pero yo lo puedo soportar y es nuestro deber como voluntarios de los Juegos”, explica con optimismo.

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (6)
No (0)