13 de December de 2010 00:00

Los hijos de los profesionales del fútbol llevan una vida errante

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Redacción Deportes

Sofía Mandra tiene ocho años y su pasaporte está lleno de sellos de los países en los que ha vivido. En su corta edad ha residido en seis naciones (su natal Argentina, Perú, Alemania, España, Italia y Ecuador) y ha estudiado en siete centros educativos diferentes.

La niña es hija del delantero argentino Martín Mandra, quien la próxima temporada volverá a jugar en Deportivo Quito y este año militó en el Manta.

‘Sofi’ como le dicen, y su madre Laurenza han acompañado al goleador argentino en todos los países a los que el fútbol les ha llevado. La niña es tímida, pero amigable. Usa anteojos morados y le encanta escuchar música en la laptop de su padre. “El trabajo de mi papi es así. En cualquier momento tenemos que movernos a otra ciudad”, dice cuando se le pregunta sobre los continuos cambios.

A Mandra, quien ha militado en 16 clubes desde 1995, cree que ya le llegó la hora de echar raíces. Sentado en el comedor de su casa en el centro norte de Quito, confiesa que habría preferido evitar que su hija viviera el trajín de las mudanzas y los cambios de colegio.

“La última vez que nos vinimos de Manta, ‘Sofi’ lloró por una compañerita y yo me puse muy mal por eso”, admite el jugador.

Como Sofía Mandra, los hijos de los profesionales del fútbol (entrenadores, preparadores físicos y jugadores) deben adaptarse a los cambios de ciudad que se producen por la profesión de sus padres. LUNES DEPORTIVO recogió algunas historias.

En Ecuador, la familia Mandra ha vivido en Azogues, Manta y Quito. “Azogues es una ciudad que no ofrecía muchas opciones de diversión, por lo que íbamos mucho a Cuenca”.

El delantero, de 35 años, espera que a partir del 2011 su hija Sofía tenga mayor estabilidad. Además, analiza quedarse a vivir en Quito, donde ya ha realizado algunas inversiones económicas. “Mi hija me pide que regresemos a Argentina, pero no es un deseo muy grande”, sostiene.

Para alegría de ‘Sofí’, la primera semana de enero nacerá en Buenos Aires su hermano. El padre asegura que eso ayudará en la adaptación de su hija. Además, Mandra se alegra que la llegada de su segundo hijo se dé en la culminación de su carrera. “Eso permitirá que pueda pasar más tiempo con mi familia”, asegura. El goleador argentino planea retirarse del fútbol en el 2012. De darse esta decisión, es probable que el más chiquito de los Mandra no tenga tantos sellos en su pasaporte, como los que tiene Sofía.

Los futbolistas ‘toreros’ trasladaron a sus hijos

Omar de Jesús Borja y José Luis Perlaza se enfrentaron a un dilema en enero cuando Barcelona decidió radicarse en Quito para obtener mejores resultados en la Sierra. ¿En qué colegio ponemos a nuestros hijos?

Por recomendaciones de amigos y de varios jugadores como José Cevallos y Patricio Urrutia, los dos defensas colocaron a sus hijos en la Academia USA.

En está institución se ofrece la posibilidad de elegir entre el régimen Sierra o Costa. En el caso de los hijos de los jugadores toreros se optó por el régimen Costa, pues venían de estudiar en Guayaquil.

Nicolás Saltos, director de la Academia, cuenta que muchos jugadores tienen o han tenido a sus hijos en dicho centro educativo. La ventaja del colegio es que ofrece dos ciclos de estudios.

Walleska Perlaza estudia en el quinto grado de básica. Ella es hija de José Luis Perlaza, el recio zaguero del Barcelona. Ha heredado de su padre la buena talla y es la más alta de su paralelo. Su deporte favorito es el baloncesto.

Walleska es extrovertida. Mientras hace una pausa en su clase de historia, cuenta que le da pena dejar Quito, pues desde el próximo año volverá a Guayaquil, por el trabajo de su padre.

Pero ¿hay afectaciones en los niños por los cambios continuos? La psicóloga infantil Carolina Sánchez afirma que la adaptación de una persona a un cambio de ciudad no siempre es igual. “Hay tendencias que dicen que se siente menos en los niños de corta edad. Con el transcurso de los años, las personas tomamos conciencia y nos volvemos problemáticos” .

La hija de Perlaza se adaptó de tal manera que es considerada una de las mejores alumnas de la primaria. De hecho, ella forma parte del cuadro de honor de la Academia, algo que llena de orgullo a su padre. “Ella siempre se ha adaptado a los cambios. Es tranquila y estudiosa”, dice con orgullo el jugador del Barcelona.

En el mismo centro también estudian Isair (5 años), Estefanía (16) y Natalia (12). Los tres son hijos de Omar de Jesús. Las dos adolescentes están más adaptadas al cambio, pues empezaron su vida estudiantil en Quito, cuando su padre jugaba en Aucas y El Nacional, pero desde el 2008 vivieron y estudiaron en Guayaquil. En cambio Isair no tiene muchos recuerdos de los cambios.

Al igual que su padre, su voz es bajita y sueña con ser futbolista, aunque su puesto es delantero.

Más allá de las particularidades de cada caso. Los profesores coinciden en que el papel de las madres es fundamental en la adaptación de los hijos de los profesionales del fútbol. La ayuda psicológica es una herramienta válida que no se debe despreciar y mucho menos ignorar pensando en el beneficio de los menores.

En el centro también estudian los dos hijos de Alejandro Mur (preparador físico de Liga) y los dos hijos de César Vaioli, el preparador físico del Deportivo Quito.

Las hijas de Juan Manuel Llop se quedaron en Quito

Ayelén, la hija mayor de Juan Manuel Llop, ex técnico de Barcelona, tiene 17 años y Aymará, la menor, tiene 15.

Las dos adolescentes tienen ojos azules y piel canela. Para ellas cambiarse de una ciudad a otra, inesperadamente, ya no tiene nada de novedoso.

Las Llop estudian en la Academia USA. Ellas recuerdan que una vez tuvieron que cambiarse de escuela y de ciudad en tres ocasiones el mismo año. Esto pues su padre era asistente técnico de Barcelona en Guayaquil, después fue a trabajar en Buenos Aires y posteriormente a Rosario.

Sin embargo, este año la historia de las adolescentes fue distinta. Pese a que su papá fue despedido como técnico de Barcelona, Aymará y Ayelén no tuvieron que mudarse de ciudad ni de país.

Al ‘Chocho’, al principio de la temporada, le recomendaron un colegio en Quito que tiene el mismo ciclo de estudios de Argentina. Gracias a eso las chicas culminarán clases antes de la Navidad y comenzarán un nuevo año lectivo en su tierra en el 2011.

Aymará, al igual que su papá, es una amante del deporte, en su estancia en Quito practicó box con el ex pugilista Luis Buitrón.

Otros padres como Ulises de La Cruz eligen distintas opciones escolares. El volante de Liga ubicó a su hija Samantha en el British School, que queda en Cunuyacu. Allí, según Ulises, aparte de aprender el modelo británico de vida, su hija puede alcanzar un nivel de inglés óptimo que la ayudará en el futuro, en caso de que deseara emigrar a Inglaterra.

José Cevallos Jr. abandonó la Academia USA el año pasado y se cambio al Colegio de Liga. En este le permiten jugar fútbol y estudiar. Él estudia hasta las 09:30 y de allí se incorpora con sus compañeros del equipo fútbol principal de la ‘U’ y después vuelve a las 13:00 a las clases, en donde se queda hasta las 16:00, escuchando clases extras.

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