15 de March de 2014 00:02

Tello pule sus gambetas en Independiente

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Cuando era un niño, Fabiano Estéfano Tello siempre pedía un balón para su cumpleaños o para Navidad, porque todos terminaban rotos, pinchados o extraviados. Nunca se interesó por ningún otro juguete.

Su amor por el balón fue tal, que lo llevaba consigo a todo lado, más o menos como lo hacía Oliver Atom diciendo: "el balón es mi amigo", en la famosa serie japonesa llamada 'Supercampeones'.

Tello no es asiático ni tiene los ojos rasgados… es mulato y de cabello ensortijado. Nació en Atacames, pero domina el balón igual o mejor que aquella figura animada. También lleva el esférico pegado a sus pies con esa precisión.

Así fue que sorprendió al mundo con el golazo que le marcó a Paraguay apilando a 10 rivales, en una jugada calificada como 'Maradoniana' (por la que hizo Diego Maradona en el Mundial México 1986). El diario deportivo español Marca, incluso, se cuestiona: '¿Será el mejor gol de la historia?'.

Cadenas deportivas internacionales como Fox Sports y ESPN reprodujeron la conquista designándola, al menos, como la mejor de la semana.

Lejos de este debate, Tello participa en los Juegos Sudamericanos en Chile, defendiendo a la Tri Sub 17, con el anhelo de triunfar y ser profesional en Primera. Actualmente milita en la categoría Sub 18 de Independiente del Valle y su ascenso no fue por aquel golazo.

Se dio por "sus condiciones", según explicó Roberto Arroyo, el director de las categorías menores del cuadro sangolquileño.

De hecho, el DT de esa división, Juan Carlos León, lo promovió en enero de este año y lo llevó a Brasil para competir en un torneo amistoso. Antes, Tello ya fue citado por la 'Mini tri' para el Sudamericano Sub 15 en Bolivia, el año pasado. En ambas situaciones empezó como suplente, pero se ganó la titularidad con sus actuaciones.

Su padre, José, recuerda la infancia que tuvo su hijo, cuando salía a 'pelotear' en la arena de la playa de su natal Atacames. En ocasiones lo llevó a que lo viera jugar en torneos intercantonales, pues su progenitor también fue profesional.

Defendió al Atacames Sporting en la Segunda Categoría, en la misma época en la que en Esmeraldas empezaron a destacarse figuras como Iván Hurtado, Eduardo Hurtado, Luis González, Jimmy Blandón, entre otros.

Fabiano mantuvo ese amor por el fútbol. Empezó a jugar en la selección de su escuela y en campeonatos organizados en canchas de uso múltiple.

No realizaba jugadas como la del pasado lunes, pero sí era un brillante goleador, pues marcaba entre tres y cuatro tantos por cotejo. Eso lo convirtió en el capitán de todos los equipos menores en los que militó.

"Desde muy pequeño demostró gran calidad técnica y dominio de balón", refirió su padre. Esta virtud fue confirmada por Arroyo y por León, quienes están contentos de tenerlo en filas del Independiente desde el 2011.

Es uno de los 70 chicos residentes del complejo en Sangolquí. Llegó procedente del club Norteamérica.

Ahora es su madre, Amira Arce, quien está en permanente contacto con él. Lo visita con frecuencia esperando pacientemente a que algún día concrete su anhelo de actuar con el plantel principal.

Por lo pronto, desde Santiago, el volante juvenil aseguró estar "contento con todo lo que estoy viviendo. Hay que seguir adelante con humildad y dar siempre lo mejor de mí".

Y relató que empezó a apilar rivales porque aparecieron en el camino, hasta que "de pronto" se vio cercado frente al arco… y solo pensó en rematar.

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