18 de December de 2012 11:28

El seleccionado de Paraguay no consigue afianzar el recambio

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El seleccionado de fútbol paraguayo entró en terapia intensiva en 2012, a punto de quedar fuera del mundial de Brasil 2014, consecuencia de sus fracasos a partir de la salida de su último técnico exitoso, el argentino Gerardo "Tata" Martino.

Los guaraníes intentaron en vano el recambio contratando primero a un orientador nacional, el laureado ex jugador del combinado Francisco "Chiqui" Arce, quien no consiguió resultados y fue reemplazado por el uruguayo Gerardo Pelusso a mediados de este año.

Cuando Pelusso comenzó a afirmarse con una difícil victoria de local ante Perú (1-0), el certamen eliminatorio se ubicó en su etapa final, con la albirroja última en la tabla de posiciones y la obligación de ganar los siete partidos que le restan para buscar al menos la repesca (con un equipo de Asia).

Las cuatro últimas eliminatorias que le llevaron sin complicaciones a Francia-1998, Corea del Sur y Japón-2002, Alemania-2006 y Sudáfrica-2010 ubicaron a este pequeño país mediterráneo sudamericano entre los más selectos del fútbol mundial.

Su presencia en los torneos ecuménicos junto a Argentina y Brasil se volvió una costumbre que terminó por embriagar a la dirigencia del fútbol, encandilada por el éxito y las ganancias para la asociación. Por llegar a cuartos de final en Sudáfrica, Paraguay se alzó con USD 16 millones.

Anteriormente, cuando los mundiales estaban conformados por 16 países, las plazas eran ocupadas casi sistemáticamente por las dos poderosas selecciones sudamericanas y eventualmente Uruguay. Paraguay participó en el primer Mundial de fútbol, en Uruguay en 1930. A Italia no fue en 1934 debido al intenso desarrollo de la Guerra del Chaco (con Bolivia entre 1932 y 1935), a Francia 1938 tampoco porque el país estaba inmerso en una crisis política interna.

Luego vendría la Segunda Guerra Mundial que paralizó toda actividad deportiva. Los mundiales de 1942 y 1946 no se realizaron. Recién en Brasil 1950 se retomó la senda de la competencia donde Paraguay fue eliminado en primera ronda. En 1954 lo eliminó Brasil, pero volvió a inscribir su nombre en Suecia-1958.

Desde entonces se produjo una sequía de 28 años hasta México-1986, donde, con el formato de 24 equipos, el cuadro nacional llegó a octavos.

Se ausentó de nuevo de Italia-1990 y Estados Unidos-1994. Una nueva camada de atletas logró la clasificación para Francia-1998, favorecida -desde luego- por la vigencia del formato de 32 equipos.

A partir de ahí, casi con los mismos hombres, Paraguay participó sucesivamente de los siguientes mundiales con cierto éxito que no superó la medianía, alcanzando incluso los cuartos de final en el último mundial para quedar fuera a manos de España (1-0) , luego campeón.

El desgaste y escaso recambio

El infartante partido en Sudáfrica fue el último suspiro de una destacada generación, cuyo desgaste llegó en la Copa América Argentina-2011. Si bien Paraguay llegó a la final con Uruguay, el equipo ya era la sombra de aquel que casi paralizó los corazones de los ibéricos.

El entonces DT Martino posiblemente con astucia se dio cuenta del fin de una era y la dificultad que se avizoraba para abrir una nueva, y se retiró con sus lauros en sus alforjas para quedar el combinado en poder de Arce, de intrascendente pasantía al frente de la Albirroja y luego Pelusso. Martino, que se había encargado también de las divisiones menores por cuatro años probablemente no encontró los hombres de recambio que necesitaba.

"En el Paraguay existe 'materia prima' a granel, pero no dispone de una escolástica que revele y solidifique las virtudes de los atletas que van surgiendo. Aquí, los jugadores salen por generación espontánea y no como fruto de una metodología que impulse y haga trascender la calidad o excelencia", remarcó a la AFP el especialista Alberto Candia.

Peulsso hizo de tripas corazón y tomó la situación para tratar de enderezar lo que queda de aquella legión que sacó multitudes a las calles a cualquier hora del día o de la noche para celebrar sus conquistas internacionales.

Con una camada de nuevos jugadores que están haciendo sus primeras armas en primera división, la mayoría del torneo local, con algunos injertos de futbolistas que juegan en el extranjero y "veteranos" de la vieja guardia, Pelusso busca reconstruir al desgastado Paraguay.

Le resta el talento de algunos de sus jugadores, sumada a la tradicional 'garra guaraní' para detener el que parece un inexorable camino hacia el bulevar de los sueños rotos.

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