23 de March de 2011 00:00

Harb reunió a los jugadores para seguir con los cambios

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El técnico Rubén Darío Insúa fue el primero en llegar la tarde de ayer a la concentración del estadio Monumental. Lo hizo acompañado por su asistente Roberto Oste. Eran las 15:30 y ahí lo esperaban una decena de periodistas para obtener su reacción luego del ambiente agitado por el que atravesó el club el lunes pasado ante los rumores de su salida.

Pero el estratega argentino prefirió no dar declaraciones hasta el próximo viernes. Así lo anunció minutos después Ricardo Doylet, director de Relaciones Públicas de la institución amarilla. “El profesor no va a hablar por más que le insistan”, advirtió.

El ‘Poeta’ entró inmediatamente al edificio donde se concentra el equipo y no salió sino una hora después cuando todos los jugadores se encontraban en el lugar. El primero en llegar fue el capitán Iván Hurtado. Él fue crítico con las condiciones que Harb le puso a Insúa en la reunión que sostuvieron la tarde de lunes y en la que se decidió su continuidad como técnico de los toreros.

El defensor esmeraldeño explicó que jugar o no con línea de cuatro no va a garantizar que ganen los partidos. Cuestionó además los comentarios sobre la falta de trabajo del grupo y sostuvo que entrenarse a doble jornada “no convertirá a Barcelona en el mejor equipo del mundo”.

Junto al ‘Bam Bam’ llegaron cerca de 25 policías cuya consigna era impedir que los hinchas se acerquen al lugar donde el equipo se encontraba entrenando. Ellos se ubicaron alrededor de la cancha alterna del Monumental y rodearon el edificio de la concentración.

En ese momento, el preparador físico David Sánchez ya había colocado varios conos rojos y verdes sobre el césped de la cancha número uno.

Pero la práctica no empezó sino hasta que el presidente del club, Alfonso Harb llegó al lugar. Previo al inicio del entrenamiento el dirigente reunió a los jugadores en la mitad de la cancha y ahí conversó con ellos por un lapso de 20 minutos. Lo acompañó el secretario del club, Miguel Ángel Loor. Tras su intervención, Harb se retiró del lugar. Los jugadores se sentaron en el césped e Insúa empezó a dar una charla que duró 15 minutos. Su asistente Roberto Oste y García lo acompañaron de pie. El ‘Pocho’ evitó dar declaraciones a la prensa cuando se retiró del lugar.

Ayer trascendió que la reunión que sostuvieron el estratega y el directivo, la tarde del pasado lunes, debía realizarse en la oficina del titular ‘canario’. Pero Insúa se opuso. Harb le ofreció visitarlo en su departamento en una de las torres del Hotel Hilton Colón, pero el entrenador argentino se negó y le pidió que el encuentro se realice en la concentración del equipo en el estadio Monumental.

Según Oste, Insúa defendió en esa reunión tres aspectos importantes que deben perseguir los clubes que buscan el éxito: “respetar a las personas, respetar los compromisos contraídos y por último los proyectos”. Eso hizo que el técnico argentino se rehusara a presentar su renuncia cuando la dirigencia se la solicitó.

Harb e Insúa realizaron un análisis jugador por jugador. El ‘Pocho’ le cuestionó al ‘Poeta’ que mantenga a tres jugadores en la defensa y dijo que Jefferson Hurtado no se acopla a ese sistema y que tiene dificultades para jugar como ‘stopper’ por izquierda. El directivo cuestionó además la lentitud de Iván Hurtado y le sugirió a Insúa los dos (Jefferson e Iván) podían rendir más jugando en una línea de cuatro zagueros.

Daniel Mina, volante de marca, fue el más cuestionado durante la reunión del lunes por sus errores a la hora de entregar la pelota cuando la recupera. Harb exigió la titularidad del juvenil Dennys Quiñónez en esa posición. Pero el volante de marca prefirió no prestarle atención a aquello y argumentó, ayer en su testimonio ante periodistas, que su titularidad responde a que se encuentra en mejor nivel que quienes ocupan su mismo lugar en la cancha.

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