24 de March de 2011 00:00

Futbolistas retirados crían, guían y forman a los nuevos talentos

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El entrenamiento de la Tri Sub 17 en Quito terminó. Los 19 jugadores se apresuraron a entrar al edificio de la concentración porque la lluvia que cayó durante la tarde los empapó y estaban embarrados de pies a cabeza.

Carlos Gruezo y Javier Perlaza salieron de la cancha abrazados y sonrientes. Perlaza usaba zapatos con vivos anaranjados. Gruezo llevaba una chompa impermeable, para aplacar el frío. Ellos son amigos hace tres años, por eso en las prácticas no se separan.

Desde que empezó el trabajo de calentamiento se juntaron. Cuando tienen que formar grupos siempre se escogen y solamente se apartan cuando el DT Xavier Rodríguez los coloca en equipos diferentes.

En el 2008 se conocieron en la Fundación Amigo, que dirigen los ex futbolistas Segundo Matamba y Manuel Mendoza.

Carlos es hijo de Carlos Gruezo, ex atacante de Barcelona, Espoli, Cuenca y El Nacional y actualmente coordinador de las divisiones formativas de los canarios.

Gruezo padre llevaba a su hijo a sus entrenamientos. Allí Carlos hijo decidió ser como su papá, a quien le dice ‘Manguito’.

Gruezo se dio cuenta que su hijo tenía actitudes para jugar y que era muy técnico. Incluso afirma que lo supera, porque puede jugar en varias posiciones.

El papá empezó a pulir al joven y se convirtió en su primer profesor. Antes, Carlos hijo había aprendido a jugar fútbol en las calles de Quinindé, donde vivía con su madre, Ruth Arboleda.

El 3 de diciembre del 2008, Segundo Matamba estuvo en el partido de despedida del ex atacante y ahí conoció a Carlos, quien también jugó. El chico, quien hoy está en el Independiente del Valle, fue apadrinado por el ex defensor y empezó a entrenarse en su fundación, ubicada en la vía a Samborondón, en Guayaquil.

Perlaza, en cambio, llegó a esa escuela porque su papá, Jhony, forma parte del grupo de entrenadores. Jhony es hermano de Flavio y Pedro Perlaza, quienes defendieron a Barcelona y El Nacional, respectivamente. Los tres introdujeron a Javier al fútbol.

El trabajo de Matamba consiste en formar a nuevos jugadores. Pero también les inculca valores y principios religiosos, ya que él es parte de los Atletas de Cristo.

Gruezo y Perlaza asistían todos los domingos a la iglesia motivados por las palabras de Matamba, quien explica que solo los guía, pero no les obliga a ir.

En el 2010, Gruezo y Perlaza realizaron una pasantía de cinco meses en el Defensor Sporting de Uruguay. Esa oportunidad se las consiguió Matamba, quien tiene conocidos en ese equipo.

Los jóvenes regresaron a mediados de ese año y Marco Zambrano, representante de futbolistas, los vinculó al Independiente del Valle, donde continúan.

A pesar de que ahora, los dos integrantes de la Sub 17 trabajan con otros técnicos, Matamba, Gruezo y Perlaza no dejan de comunicarse semanalmente.

Carlos recibe llamadas de su padre, quien le pregunta cómo le va en el estudio (aún no acaba el bachillerato) y cómo está su adaptación a la Sierra.

Cuando Matamba habla con los jugadores, a quienes considera como familiares, les recomienda que no se trasnochen y que jamás caigan en algún vicio.

También les recuerda que un futbolista debe estar cerca de Dios para triunfar.

Matamba y Gruezo dialogan continuamente entre ellos y analizan el desempeño de los jóvenes en el Sudamericano. Ambos integraron la Sub 20 que participó en el torneo de esa categoría en Bolivia, en 1995.

El zaguero Ridder Alcívar y José Francisco Cevallos también tienen apellidos vinculados al fútbol. Alcívar es sobrino de Claudio, quien fue jugador de Barcelona en los noventa. Hoy el ex lateral torero vive en Miami, pero eso no le impide guiar y respaldar al Ridder, capitán de la Tri.

‘Cevallitos’ tiene dentro del grupo a su tío Álex, preparador de arqueros, quien es el más cercano a él en la concentración y quien le exige que trabaje y que se sacrifique todos los días.

Ecuador y Argentina juegan hoy en Ambato

La cuarta fecha del grupo A del Sudamericano Sub 17 cambió de sede. Al principio debía jugarse en Latacunga, pero una falla en los transformadores de energía impide que el estadio La Cocha tenga la iluminación adecuada.

Por ello, se movió la jornada al estadio Bellavista de Ambato, en donde se jugó la segunda fecha de esta llave, la semana pasada.

La Tri se entrenó ayer en la mañana en la Casa de la Selección y en la tarde viajó hasta Ambato, donde enfrenta a Argentina a las 19:10. Ambos equipos ya están clasificados a la segunda ronda, por lo que será un choque de trámite para cumplir el calendario.

Es muy probable que el técnico Xavier Rodríguez no utilice a la alineación titular de su equipo, para dar descanso a quienes han jugado los tres primeros partidos.

Argentina también reservará futbolistas, para lleguen frescos a la segunda ronda que se jugará en Riobamba y en Quito.

El primer choque de hoy lo protagonizan Uruguay y Perú, desde las 17:00. Los uruguayos también están clasificados, ya que los seis puntos que consiguieron los aleja de Bolivia que tiene tres pero que ya no jugará, y de su rival de esta tarde que sumó uno.

Los peruanos quieren terminar el Sudamericano con una victoria. Hoy se definen los puestos del grupo, aunque eso no influye en la clasificación. Luego habrá un sorteo para los encuentros.

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