13 de December de 2010 00:00

Feliz desahogo de los jugadores

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Redacción Deportes

‘Campeón, campeón' campeón hay uno solo, campeón Liga de Quito, es el eterno campeón'”, cantó el plantel en el camerino del estadio Capwell. Los jugadores, con los torsos desnudos y sudorosos, tuvieron su fiesta privada. En sus pechos brillaban las medallas que recibieron por el título conseguido.

Esta euforia de los integrantes del plantel universitario se justificó porque no levantaba la copa del torneo local desde el 2007.

El golero José Francisco Cevallos fue uno de los más emocionados. Su desahogo llegó a tal grado que tras el pitazo del árbitro Carlos Vera, salió corriendo para insultar a Alfredo Intriago, cuarto juez y presidente de la Asociación de Árbitros, lo que le significó la tarjeta roja pospartido. “Tenía una gran bronca contenida adentro y sentía que debía explotar. Se acumuló con el tiempo”, justificó el golero.

En la banca de suplentes, su hijo José Cevallos Jr. también se abrazaba y saltaba con el resto de jugadores. Luego buscó a su padre y celebró con él. “Fue lindo tener a mi hijo en la banca, que viviera una final como integrante del equipo. Espero que muy pronto pueda disfrutarlo desde la cancha, como protagonista”, agregó el arquero.

Fueron instantes emotivos de un equipo que luchó en tres frentes este año: Recopa, Sudamericana y el torneo local. Ganó la Recopa, perdió la posibilidad de levantar el trofeo de la Sudamericana pero aseguró el título que habían proyectado sus directivos, el del campeonato ecuatoriano.

“Ese fue nuestro propósito desde el inicio del año. Con la directiva analizamos que ya era hora de ser campeones en Ecuador. En el camino luchamos por los campeonatos regionales, lo vimos como una posibilidad, pero no se dieron. Por eso, este logro tiene la misma importancia”, aseguró el técnico Edgardo Bauza.

Todos tenían un motivo particular por qué celebrar. El volante Patricio Urrutia, por ejemplo, dedicó la victoria a su madre, quien ayer justamente cumplió años.

Entre los directivos que expresaron su alegría estuvo Patricio Torres, vicepresidente de la Comisión de Fútbol del cuadro universitario. “El fútbol es en la cancha. Lo importante es el partido. Lo del jueves ya pasó (refiriéndose al caso Chila-Cheme)”, dijo con voz entrecortada.

El resto del plantel que no se concentró para este partido también disfrutó. En medio de ellos estuvo Hernán Barcos, el goleador albo que no jugó por lesión.

Liga fue un equipo ordenado, que mantuvo la calma a pesar de estar 1-0 abajo en el marcador. Bauza originó esta serenidad con sus indicaciones desde la banca de suplentes, algo que los jugadores reconocieron.

“Fue importante mantener la calma. Vimos que Emelec nos encimó, pero no podía penetrar nuestra defensa. Procuramos no lanzar la pelota y tenerla el mayor tiempo posible”, expresó el zaguero Jorge Guagua.

Al frente, en el equipo perdedor, el terminar primero en la tabla de posiciones acumulada de todo el torneo (ver infografía de la página dos) no es consuelo. Esto se reflejó en las lágrimas que soltó el DT azul Jorge Sampaoli.

El argentino salió de la cancha abrazado por uno de sus asistentes. “Es una pena, teníamos mucha ilusión”, fue lo único que alcanzó a decir el adiestrador.

Sampaoli dirigió por primera vez este año en Ecuador. Fue criticado pero consiguió el vicecampeonato y clasificar a los azules para las copas Libertadores y Sudamericana del próximo año.

Partido Emelec vs. Liga de Quito (final 2010)

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