12 de July de 2010 00:00

En la esquina de Holanda hizo falta más cerveza

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Carlos Rojas Acevedo.

En la esquina de los holandeses en Quito, en la Amazonas y Calama, no había dónde poner un pie. Y a las 13:30, cuando empezó la final del Mundial entre España y Holanda, ya se habían terminado las 300 cervezas Pílsener pequeñas, que The Corner Pub Quito tenía para la venta.

El bar fue inaugurado el 11 de junio, día que empezó a jugarse el Mundial. Y desde entonces se ha convertido en el lugar de encuentro para los holandeses que viven o llegan a la capital.

Al ingresar se observa una barra de madera en la que se exhiben diversos licores. Los taburetes para sentarse son de un metro de alto y en el techo hay lámparas de color anaranjado.

Leo Segier, un belga que vive en el país desde hace 14 años, se dio cuenta que los holandeses no tenían un sitio dónde reunirse.

Ayer, Segier prefirió ver el partido desde la acera, a través de la ventana, en una de las dos pantallas planas del local. En el sitio había unas 100 personas y todas estaban de pie. La mayoría eran holandeses, hombres y mujeres, altos con cabellos y ojos claros y vestidos de naranja. Ellos observaban el partido, atentos, y casi sin comentarlo.

July, una delgada colombiana de 26 años que atiende el bar, salió a la calle y le dijo a Segier que las Pílsener se habían terminado. El belga, sonriente y con un gesto de resignación, dijo que no importaba porque sí tenían cerveza de barril y Heineken, la tradicional marca holandesa.

Como el bar estaba repleto, para el segundo tiempo Annet y Judith, dos holandesas que viven en el país desde hace cuatro y tres años, en ese orden, salieron a la acera. Desde allí observaron el resto del partido y no dejaron de alentar a sus jugadores. “Hup Holland, hup”, repetían. “Es como el vamos ecuatoriano”, contó Annet, de 37 años.

Al final, en The Corner Pub Quito, los holandeses se quedaron desconsolados por la derrota y pidiendo las cervezas ecuatorianas que Seiger ya no tenía y que tampoco habría podido vender, porque, según el Gobierno, el domingo la venta de licor es solo hasta las 16:00.

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