25 de April de 2011 00:00

Una desconcentración impidió a El Nacional llevarse el triunfo

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El portovejense Hugo Vélez, paradójicamente, estuvo a punto de amargar la fiesta que Emelec organizó en el estadio Reales Tamarindos de Portoviejo (Manabí). El volante de El Nacional marcó ayer el gol con el que su equipo estuvo a punto de vencer a los eléctricos.

José Luis Quiñónez, en los últimos minutos, empató el partido y rescató un punto para los azules. Emelec jugó en Portoviejo debido a que el estadio Capwell se encontraba suspendido.

Emelec no tuvo precisión durante los primeros minutos. Tuvo problemas para transportar la pelota y cometió errores constantes a la hora de entregarla. Pese a esas deficiencias, solo cuatro minutos tuvieron que pasar para que los azules inquietasen el arco de Bonard García. Pero fue más por un error de la defensa de El Nacional que por mérito de los delanteros eléctricos. Marwin Pita ejecutó un tiro libre que impactó en un rival y eso generó un contragolpe.

La respuesta de los militares fue inmediata. Cuatro minutos después Pita ejecutó un pase preciso que dejó a Juan Anangonó mano a mano con Javier Klimowicz, pero el delantero impactó la pelota en el pecho del guardameta.

El Nacional jugó con un sistema netamente ofensivo (4-3-3), mientras que Emelec saltó a la cancha con el tradicional 4-4-2.

El juego de los militares, con el transcurso de los minutos, creció notablemente debido a que sus laterales, Ricardo López y José Madrid se proyectaron constantemente al ataque. Eso no ocurrió en Emelec, ya que Carlos Quiñónez y Oscar Baguí tuvieron una labor más defensiva que ofensiva.

El técnico argentino Omar Asad alineó para este compromiso a Édison Méndez y a Marcos Caicedo, pero ninguno de los dos gravitó en el área rival. El ‘Kinito’ debía ser el enlace entre la línea de volantes y los delanteros.

En el segundo tiempo el partido ganó intensidad y vértigo en las dos áreas. Emelec y El Nacional se repartieron la posesión de la pelota. Los puros criollos generaron las opciones más claras.

Para contrarrestar el juego ofensivo de El Nacional, el técnico argentino Omar Asad dispuso el ingreso de Walter Iza en reemplazo de Carlos Quiñónez.

Mario Saralegui por su parte sacó de la cancha a Flavio Caicedo y en su lugar ingresó Franklin Guerra. Fue precisamente una jugada de Guerra y de Pita la que dejó mano a mano a Hugo Vélez con Klimowicz. El manabita ejecutó un potente remate que superó la resistencia del arquero.

Ese tanto exasperó a la hinchada de Emelec. La Policía Nacional tuvo que disipar los enfrentamientos entre los seguidores azules en la general sur del Reales Tamarindos. Los cerca de 100 hinchas de El Nacional que estuvieron en el estadio, tuvieron que ser evacuados a los 80 minutos para evitar que sean agredidos.

Justo cuando esto ocurría, José Luis Quiñónez empató el partido, a los 87’, luego de un mal rechazo de la zaga criolla, que dejó escapar el triunfo.

La figura

Marwin Pita fue clave en el medio campo

El volante manabita de El Nacional  fue quien proyectó constantemente a sus compañeros al medio campo. Empujó a su equipo hacia el ataque y maniobró con facilidad en la mitad de campo. Los marcadores azules no lo  frenaron. 

La contrafigura

Juan Triviño permitió el empate de Emelec 

Entró en el segundo tiempo para reforzar la zaga de los militares pero fue el responsable de que Emelec consiguiera  el gol del empate. No rechazó a tiempo la pelota y José Luis Quiñónez remató para marcar el gol.  

 

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