6 de December de 2010 00:00

D. Quevedo empató en Cuenca y necesita 3 puntos para ascender

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Manuel Quizhpe.

Los colores rojo y azul predominaron en los graderíos del estadio cuencano Alejandro Serrano. Unos 450 seguidores del Deportivo Quevedo se instalaron en los sectores de tribuna y palco para apoyar a su equipo frente a Liga de Cuenca.

El cuadro local entró a la cancha sin puntuación en ocho cotejos y con 15 goles en contra. Su rival llegó con 16 puntos y 6 goles a favor. Esa diferencia hizo que los jugadores visitantes entraran con exceso de confianza.

Los hinchas aún más y por eso viajaron cuatro horas y media en 12 buses. Sin embargo, los futbolistas locales pusieron resistencia. Por los malos resultados, Liga tuvo el apoyo de unas 50 personas, entre seguidores, dirigentes y parientes de los futbolistas.

No hubo banderas blancas, pero sí de colores rojo y azul. Eran 10, entre gigantes y medianas, colocadas en las mallas que dividen la cancha con la tribuna.

Dos hinchas tocaban los tambores y el bullicio se complementaba con bocinas, cornetas. Esa felicidad de los riosenses se transformó en preocupación al minuto 37. El arquero Kléber Bone metió la mano fuera del área para evitar una opción de gol y fue expulsado. Los hinchas protestaron contra el juez central Juan Albarracín, incluso al final del primer tiempo lo pifiaron y lo lanzaron agua.

En los primeros 45 minutos, Liga de Cuenca llegó con mayor claridad al arco contrario, pero le faltó definición. El conjunto quevedeño careció de ideas.

La tristeza para los hinchas del Quevedo se completó con el gol del equipo azuayo marcado al minuto 48 por Félix Vásquez. Con esa derrota el club riosense estaba eliminado de toda posibilidad de ascender y Águilas era el clasificado a Serie la B. Habría bronca.

Pero el gol de Raúl Quijije, marcado de penal a los 76 minutos, devolvió la alegría a los hinchas y dirigentes fluminenses, quienes saltaron, gritaron y se abrazaron. Previo al tanto un grupo de seguidores retiraba las banderas. Los jugadores de Liga reclamaron a Albarracín por la decisión y los locutores de las radios de Quevedo calificaron como “un regalo”.

Al final del partido hubo festejos porque Deportivo Quevedo sumó 17 puntos y 6 goles a favor. Para ascender a la Serie B está obligado a ganar por la mínima diferencia al Águilas, que acumuló 20 puntos y más 8 goles. El cuadro de Santo Domingo de los Tsáchilas requiere un empate.

En los camerinos, pese al empate, el técnico Raúl Duarte se mostró molesto y sin ninguna prueba dijo que Liga estuvo motivado por el incentivo económico que tenía. “Saltarán y dirán el honor, el orgullo, pero ningún partido lo hicieron así hasta jugar con nosotros”.

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