29 de August de 2010 00:00

Cuatro hinchadas juntas en el doblete de ayer

Compartir
valorar articulo
Descrición
Indignado 0
Triste 0
Indiferente 0
Sorprendido 0
Contento 0
Redacción Deportes

Patricio Cobos dejó de ir al mercado para hacer las compras semanales por asistir ayer a apoyar a la Universidad Católica en el partido ante Macará.

Cobos, uno de los hinchas más entusiastas del ‘Trencito Azul’, suele acompañar a su esposa al mercado de Iñaquito, los sábados en la mañana, para adquirir los víveres, las frutas y las verduras que consumirán con su familia en la semana. Pero ayer, porque su equipo jugó en el partido preliminar del doblete programado en el estadio Olímpico Atahualpa, a las 09:45, no acompañó a su esposa.

El hincha celeste, de 50 años, de una manera jovial comentó que su esposa se quedó molesta. Sin embargo, para poder asistir al partido, él se comprometió a realizar las compras semanales en la tarde. “Después tengo que ir para la casa porque se debe ayudar a mi esposa”, comentó el fervoroso hincha, mientras acomodaba el bombo que siempre lleva a los estadios cuando juega su conjunto.

A las 09:35, nueve hinchas de la Católica se juntaron a las afueras de las boleterías del estadio. Allí, al son del bombo de Cobos y con un fuerte grito de guerra que dio Napoleón Herrera, de 59 años, los ‘camarattas’ arengaron por la Universidad Católica.

Luego, en grupo, se dirigieron hasta la tribuna para no perderse la salida de su equipo.

Pero no todos vieron a los jugadores saltar al campo de juego. Marcelo Maldonado, de 49 años, se quedó en las afueras del estadio cuando el partido ya había comenzado. Él tenía la entrada para su hijo de 22 años, quien sin embargo estaba retrasado a la cita.

Este hincha, quien vestía gorra y camiseta de su club, traía un redoblante con el cual también alienta a los ‘camarattas’. Junto con su hijo ingresó recién a las 10:00.

Pero el horario del partido fue beneficioso para otros aficionados. Gracias a que se jugó a las 09:45, Patricio Acosta, hincha de Macará, pudo asistir al partido.

Acosta, un ambateño de 36 años que vive en la capital desde hace una década, ayer debía trabajar a las 13:00. Y como el cotejo fue a las 09:45 decidió acompañar a su querido Macará. “El equipo jugó mal y estuvimos unos pocos hinchas esta vez”, comentó.

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (0)
No (0)