23 de March de 2014 17:57

Aguinaga y la crisis de los técnicos de Ecuador

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La salida de Álex Aguinaga de Loja y la debacle de Juan Carlos Garay en la AKD vuelve a plantear esta incómoda pregunta: ¿los entrenadores nacionales están listos para la Serie A? Pues parece que no.

Una vez más, solo Carlos Sevilla (tan experimentado que hizo debutar a Aguinaga como jugador y ahora son colegas en la dirección técnica!) luce con la sapiencia, la madera y la espalda para este trajín.

Eso es bueno para Sevilla pero muy malo para el resto, pues queda en el subconsciente que solo el estilo del imbabureño calza en un torneo que prefiere a los argentinos. Los ecuatorianos, máximo para asistentes. Punto.

¿De dónde deben salir los entrenadores? Lo lógico sería pensar que los jugadores, una vez retirados, opten por la dirección técnica. Pero algo está pasando que los cracks más destacados han preferido otros oficios, y últimamente la política es el oficio que los seduce.

Los últimos cracks del país no han querido aventurarse en el duro camino de ser entrenadores. Una explicación podría ser que eso requiere un esfuerzo académico, una inversión de tiempo y, claro, empezar desde abajo, pues Barcelona, Emelec y Liga de Quito no suelen dar cabida al ‘talento nacional’.

Es mucho más fácil, entonces, ser candidato y luego dejar que los asesores lo guíen  a uno cuando se gana el cargo antes que lidiar cada día con la presión de la prensa, la dirigencia,  los líos económicos, la hinchada y los resultados.

Aguinaga ha sido valiente para seguir este rumbo. Aún existe en el ambiente la idea de que el ‘Güero’ está destinado a ser el DT de la Tricolor, así como lo fueron Dunga en Brasil, Plaitini en Francia, Chemo del Solar en Perú o Diego Maradona en Argentina.

Pero quizás le está jugando en contra que su etapa de entrenador no se parece a la de jugador, cuando mostraba paciencia, aplicación, liderazgo, caballerosidad y espíritu de lucha. Tanto en Barcelona como en la U lojana se va antes de tiempo, por mala comunicación con los dirigentes, por desconectarse, lo cual transmite el mensaje de hartazgo.

A Aguinaga le falta mostrar un proyecto completo, cerrado, para ser el entrenador de la Selección. Y ser menos peleón con los árbitros, porque un entrenador que pasa constantemente en los graderíos no le sirve al equipo.

Se verá (¿con los años?) si Aguinaga logra ser el sucesor de Sevilla y  si logra mostrar los méritos necesarios para ser el entrenador de la Tricolor. Ya es hora de que un DT ecuatoriano se clasifique al Mundial.

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