20 de abril del 2018  00:00

Paraguayos que juegan en Manabí buscan volver a su país

Diego Vásquez celebra uno de los goles que hizo con el Manta, esta temporada. Foto: API

Diego Vásquez celebra uno de los goles que hizo con el Manta, esta temporada. Foto: API

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Redacción Guayaquil

Iván Villalba y Diego Vázquez, jugadores paraguayos que militan en el Manta, tenían previsto regresar a su país la tarde de ayer, luego del susto que les produjo el terremoto que destruyó ciudades de Manabí y de Esmeraldas.

Ambos jugadores estaban en la casa de Paolo Ortiz, otro jugador paraguayo que milita en el club atunero, cuando ocurrió el desastre. Villalba estaba aterrorizado al ver que las paredes se cuarteaban y el piso se derrumbaba, así que se abrazó a Vázquez y luego de una rápida oración abandonaron el lugar.

Ortiz estaba fuera de la ciudad y sintió el terremoto en la carretera. Estaba preocupado por sus amigos, que habían llegado a su departamento para una reunión organizada con anticipación.
Cuando los vio sintió alivio. Ellos estaban parados en la calle, cerca de los escombros que quedaron del edificio Pinturas Zambrano, donde vivía.

Luego de una conversación, decidieron dejar la ciudad. Villalba es amigo de Fernando Giménez, de Emelec, y le pidió posada. Ellos llegaron a Guayaquil el domingo por la tarde y se quedaron en un improvisado dormitorio en la casa del 'Vikingo'.

"Estoy agradecido con Fernando y su familia, se portaron bien", contó Villalba, que tenía pasajes para regresar a su país a las 18:00 de ayer. Ortiz, por su parte, no consiguió boleto y espera hacerlo.
Ellos tienen permiso del DT del equipo, Luis Espinel, por 15 días.

Con los directivos no pudieron reunirse antes del viaje. Tienen previsto regresar al país cuando los servicios básicos se restablezcan en Manta; deben cumplir su contrato con el club.

Otro de los paraguayos que sufrió los estragos del terremoto fue Francisco Silva, que milita en el Delfín. Junto con su equipo, estaba concentrado en el Hotel Hamilton, centro de Manta, preparándose para el partido ante la Universidad Católica.

Silva es el único de los paraguayos que se quedó en Manta. Eso debido a que él sí tiene familia en el país. Su esposa, sus dos hijos, su hermano y su cuñada lo acompañan en la localidad manabita. Él tiene permiso de los directivos y se irá unos días a su país. Se reintegrará al cuadro cetáceo luego de 15 días.

Los argentinos también regresan a su país
El argentino Juan Ignacio Marcarié rescindió su contrato con Fuerza Amarilla, debido al terremoto del sábado. Él priorizó la seguridad de su familia, principalmente la de su hijo, que nació hace dos meses.

Otros argentinos como Maximiliano Barreiro y Rodrigo Canossa, que juegan en Delfín, tenían previsto regresar a territorio gaucho la tarde de ayer. Ellos compraron sus boletos aéreos en la mañana.

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