16 de noviembre de 2014 15:21

Las caravanas del Aucas se apoderaron de las calles quiteñas

Cientos de hinchas del Aucas, uniformados, se encaminaron al estadio Olímpico Atahualpa desde temprano en la mañana del 16 de noviembre de 2014. Fotos: Paúl Rivas / EL COMERCIO

Cientos de hinchas del Aucas, uniformados, se encaminaron al estadio Olímpico Atahualpa desde temprano en la mañana del 16 de noviembre de 2014. Fotos: Paúl Rivas / EL COMERCIO

Compartir
valorar articulo
Descrición
Indignado 1
Triste 0
Indiferente 0
Sorprendido 1
Contento 12

Redacción Deportes

Hinchas del Aucas se agruparon para movilizarse hacia el estadio Atahualpa desde las 07:45 de este domingo 16 de noviembre. El objetivo era acompañar al cuadro oriental en el partido decisivo del ascenso frente a Liga de Portoviejo.

La caravana inició como estaba previsto en el estacionamiento del estadio Gonzalo Pozo Ripalda. Dos chivas encabezaron la fila. A las 8:20 partieron alrededor de 70 torcedores del club expetrolero.

Francisco Herrera, miembro de la barra Armagedón, madrugó para ir con sus amigos al estadio. El hincha de 37 años entona el trombón desde hace dos temporadas, para hacer “más ameno” el repertorio de cánticos con los que se alienta al ‘Papá’.

“Yo he sido hincha desde siempre. Vivo en Chillogallo desde niño, por lo que ser auquista es lo más lógico. El Aucas representa al pueblo de verdad”, concluye el aficionado.

Seis camionetas repletas se sumaron al pelotón en el sector de Turubamba, a la altura del Registro Civil. Para cuando el grupo de carros se acercaba a la tribuna del sur ya había una multitud que superaba las 130 personas.

El recorrido siguió por la Pasteurizadora Quito y después por la Av. Oriental. La caravana ‘oro y grana’ se desvió hasta el mítico parque El Arbolito, donde esperaban 12 autos y un bus. Los hinchas animaron a los peatones que les observaban desde las aceras.

Alfonso Arévalo se subió a una de las camionetas, cuando la caravana pasaba por la avenida Seis de Diciembre. Él viajó alrededor de 15 horas desde Sucumbíos. Salió desde Lago Agrio la madrugada del sábado para apoyar.

“Cuando el Aucas descendió hace ocho años, yo lloré. Pero de todas maneras vengo al menos dos veces al mes. Hoy se acabaron las penas y ya podemos decir que vamos por buen camino”, comentó orgulloso el hincha.

En la tribuna de la Av. Los Shyris fue la última parada en motores. Los 250 hinchas que se acumularon en el trayecto extendieron las banderas amarillas y caminaron por la Av. Naciones Unidas hasta el estadio Atahualpa.

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (5)
No (0)