16 de noviembre de 2017 00:00

El Nacional vive entre el éxito deportivo y la tensión electoral

Javier Quiñónez, el zaguero central de El Nacional, es otro futbolista que tiene contrato hasta diciembre. Foto: Galo Paguay / EL COMERCIO

Javier Quiñónez, el zaguero central de El Nacional, es otro futbolista que tiene contrato hasta diciembre. Foto: Galo Paguay / EL COMERCIO

valore
Descrición
Indignado 1
Triste 0
Indiferente 3
Sorprendido 0
Contento 12
Mauricio Bayas. Redactor  (D)

LEA TAMBIÉN

LEA TAMBIÉN

El Nacional atraviesa momentos de contrastes. En los entrenamientos diarios en el complejo El Sauce, en Tumbaco, los futbolistas y el cuerpo técnico hablan acerca de un objetivo planteado: ganar la segunda etapa y jugar las finales contra Delfín, en diciembre.

El estratega Eduardo Favaro y los futbolistas se blindan del ambiente de tensiones. El club alista las elecciones (24 de noviembre) de la nueva directiva para los próximos cuatro años en medio de cuestionamientos al proceso electoral.

Hay cruce de acusaciones entre los candidatos, pero el entrenador uruguayo no quiere desconcentraciones. “Es un tema importante para el club, pero eso consideramos que es parte externa. Estamos concentrados en lo futbolístico”, admitió el DT.

En la práctica del 15 de noviembre, Favaro se dedicó a entrenar centros y definición. A diferencia de lo que pasa entre los candidatos, puertas adentro, hay un ambiente grupal ameno. El ‘Lolo’ bromeó con el delantero Félix Borja y Javier Quiñónez.

Esa es una costumbre que tiene desde el año pasado. Mezcla a los más experimentados con los más jóvenes para las actividades. Programa juegos de rugby y le gusta hacer bromas a los más serios.
Favaro es creyente en la promoción de jóvenes, entre 19 y 23 años y en fortalecer las canteras del club.

El preparador físico César Benalcázar cuenta que el DT siempre defendió su trabajo porque estaba convencido que este año volvería a pelear un cupo a la Libertadores. “Todos nos daban como candidatos a descender. Ahora peleamos la etapa y Copa”.

El plantel y la directiva tienen acordados premios en el caso de clasificar a la Copa 2018 o de llegar a las finales. No revelan cifras, pero el cuerpo técnico también se beneficiaría. Este año el club tiene un presupuesto que bordea los USD 4,5 millones
Manuel Balda, volante creativo de 25 años, sonríe al imaginar una final ante Delfín. Admite que hay una buena convivencia en el plantel y que se llevan como amigos. “Las críticas nos hicieron fuertes. Hoy somos una familia”.

Los criollos viajarán esta tarde a Cuenca, donde será el último partido del rojo fuera de Pichincha. Ellos se enfrentarán al Deportivo Cuenca, mañana, a las 20:00, en el estadio Alejandro Serrano, por la fecha 20.

Los siguientes rivales serán Universidad Católica, en el Atahualpa, Clan Juvenil, en Sangolquí, y cerrará el año frente a Emelec, en Quito.

Los futbolistas ahuyentan los temas electorales. “Prefiero no hablar del tema contractual ni de la directiva. En mi familia hay ilusión porque juguemos las finales”, dijo Roberto Garcés, de 24 años.

El futbolista quiteño tiene contrato hasta diciembre de este año. La misma situación atraviesan otros nueve integrantes de la plantilla actual.

Garcés, Franklin Guerra, Rinson López, entre otros, tienen pendiente reuniones con el presidente Tito Manjarrez, para definir su futuro.

El aplazamiento de las elecciones, previstas para el pasado 11 de noviembre, trastocó el plan, según Manjarrez.

Las cuatro listas han cuestionado a la Comisión Electoral por el padrón electoral y por el reglamento vigente.

Así, el plan del próximo año está sujeto a los resultados electorales. Los candidatos han propuesto la continuidad de Favaro. Sin embargo, la directiva asumirá el reto de manejar el club con un déficit de USD 3,4 millones.

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (14)
No (2)