Otro toro de Torrestrella indultado en Venezuela y triunfo de Vanegas

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EFE, Venezuela

El matador de toros venezolano César Vanegas fue el gran triunfador de la tercera corrida de abono de la Feria de San Sebastián, en la venezolana San Cristóbal, al cortar dos orejas simbólicas e indultar un toro de Torrestrella, el segundo de la divisa que se va vivo en tres días. Se celebró el 25 de enero de 2014.

Los matadores españoles Fernando Robleño y Javier Castaño tuvieron destacada actuación sin llegar a cortar oreja, al igual que el caballero Iván Magro, en una corrida largamente esperada por la presencia de tres miuras.

La plaza registró un lleno a reventar, con más de 16 000 personas, quedándose público sin poder entrar.

FICHA DEL FESTEJO
  • Magro: ovación.
  • Robleño: ovación y palma.
  • Castaño: aplauso y evasión.
  • Vanegas: dos orejas simbólicas y aviso.

Se jugaron siete toros, cuatro de la divisa de Miura, que se presentaron por primera vez en Venezuela, uno de Torrestrella, el cuarto de la tarde de excelente presentación y perdonado por su nobleza y bravura, y dos colombianos del Capiro de Sonsón que llevaron la emoción a los repletos tendidos.

Abrió plaza el rejoneador Magro, que estuvo a la altura del toro colombiano recibiendo ovaciones en su actuación.

Robleño lanceó con gusto a su primero, que fue cuatro veces al caballo para recibir otras tantas varas que ovacionaron. El diestro se fue a los medios para realizar un trasteo sobre la derecha acompañado por la música, antes de entrar a matar dos veces y cobrar estocada.

Su segundo de impresionante salida remató y destrozó medio burladero. Estuvo decidido antes de finiquitarlo de estocada.

Castaño estuvo voluntarioso en sus dos toros siendo celebrado con la capa y por su entrega en el último tercio en ambos astados para ser despedido con una fuerte ovación.

Vanegas recibió con ceñida verónica al cuarto de la tarde, un astado de Torrestrella de bonita estampa, que jaleó toda la plaza. El morlaco recibió tres puyazos y pasó a la siguiente suerte, de la que salió con tres pares de banderillas en todo lo alto.

Larga y variada faena por ambos pitones a un toro que no paraba de embestir al venezolano, que trasteaba al compás de la música con todo el público de pie pidiendo con insistencia el indulto. El palco con justicia concedió el perdón.

Su segundo fue harina de otro costal y cumplió con pasaportarlo con prontitud.

El público abandonó la plaza jubiloso por esta corrida histórica que recordarán por la presentación de los Miura y el indulto del toro de Torrestrella.


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