26 de junio de 2015 12:59

Un millonario estadounidense y Qatar aspiran a controlar la Fórmula 1

Nico Rosberg y Lewis Hamilton tuvieron los mejores tiempos en cada una de las sesiones. Fotos: Agencias

Los cambios en la Fórmula 1 se inician con la venta de acciones. Fotos: Agencias

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Agencia AFP

Stephen Ross, propietario de Miami Dolphins, equipo de la liga nacional de fútbol americano (NFL), y el Estado de Qatar quieren tomar el control de la Fórmula 1, asegura el Financial Times en su edición de este miércoles.

El magnate de los deportes estadounidense y su empresa RSE Ventures, apoyado por el fondo de inversión catarí Qatar Sports Investments, van a tratar de comprar en una primera etapa el 35,5% de los derechos comerciales de la Fórmula 1, en manos del holding CVC Capital, con sede en Londres, asegura el diario.

Los dos socios pretenden adquirir después el total de las acciones, asegura el Financial Times.

Los beneficios por estos derechos los genera y los gestiona Formula One Management (FOM), la sociedad del patrón de la F1 Bernie Ecclestone, quien a su vez podría vender el 5% de su cartera personal en la empresa, siempre según el diario.

Si este proyecto se confirma, las próximas semanas serán cruciales para uno de los deportes más populares del mundo, gracias a sus 20 Grandes Premios que se disputan a lo largo del año, de marzo a noviembre, y que generan audiencias millonarias en todo el planeta, además de pingües beneficios.

Sin embargo, la disciplina reina del automovilismo vive desde 2014 una crisis sin precedentes desde la puesta en marcha del campeonato del mundo, en 1950, sobre todo por la pérdida de interés por parte de aficionados, patrocinadores y televisiones por un deporte cada vez menos competitivo.

¿Por qué Catar?

Marcado por el escándalo de corrupción en la FIFA ligado a la elección de Qatar como sede del Mundial-2022, el pequeño Estado del Golfo, propietario del París SG y apasionado de los deportes del motor (MotoGP, rally), ha estrechado vínculos recientemente con la Federación Internacional del Automóvil (FIA) , que organizó en Doha en diciembre de 2014 su gala de final de año.

Catar también es accionista del grupo Volkswagen, una de cuyas marcas, Audi, estudia desde hace meses entrar en la Fórmula 1, ya sea suministrando motores a Red Bull o bien comprando directamente esa escudría.

Qatar aspira también a organizar una carrera del Mundial de Fórmula 1, como ya hacen actualmente sus vecinos Bahréin o Abu Dabi.

¿Por qué un inversor norteamericano?

Estados Unidos cuenta con millones de seguidores fanáticos de los deportes del motor (Nascar, Indycar) y la Fórmula 1 está recobrando interés por un país al que durante mucho tiempo dio la espalda.

El Gran Premio de Estados Unidos en Austin atrae a miles de personas desde 2012 y una escudería estadounidense, Haas, formará parte de la parrilla a partir de 2016.

Dos grandes empresas norteamericanas, Liberty Global y Discovery Communications ya estudiaron entrar en el 'circo' hace un año, aunque sin materializarse.

Stephen Ross (RSE Ventures) tiene potencial económico para cumplir con sus ambiciones y está apoyado por los ricos catarís.

¿Por qué un inversor norteamericano?

El fondo CVC Capital Partners, que invirtió en la Fórmula 1 en 2006, solo cuenta con el 35,5% del hólding financiero que organiza el campeonato, ya que vendió buena parte de sus acciones en 2012 a Waddell & Read, un fondo norteamericano (21%), a otro fondo llamado BlackRock y a un banco noruego.

Si Ross y Qatar, a través de su fondo Qatar Sports Investments, desembolsan entre 4 y 5 millones de libras (USD entre 6,2 y 7,8 millones) por un tercio del capital, será para CVC una de las mejores operaciones de la historia del deporte... e incluso de las finanzas.

¿Qué pasaría con Ecclestone?

El gran patrón de la Fórmula 1 aseguró este miércoles a la prensa británica que está dispuesto a ceder su 5% de acciones que conservó por precaución.

A sus 84 años, éste quizá sea el último negocio de su vida, aunque manifestó su deseo de "seguir en el mando por el momento, para garantizar la transición" hacia lo que será, con toda seguridad, una revisión de arriba a abajo de esta disciplina que tendrá que llevar a cabo los nuevos propietarios, con Mercedes (Daimler-Benz) y, sobre todo, Fiat-Chrysler, propriedad de la Scuderia Ferrari.

¿Quién será el nuevo patrón?

Víctima de una espectacular caída de espectadores y audiencias como consecuencia de la transmisión de las carreras a través de canales de televisión de pago y por el dominio ejercido por Mercedes en 2014, la Fórmula 1 necesita de hombres e ideas nuevas para reinventar un modelo de marketing, deportivo y técnico que parece agotado.

Muchos son los candidatos potenciales a liderar este proyecto, pero por encima de todos sobre sale el nombre de uno: Ross Brawn. Exdirector técnico de Benetton, Ferrari, Honda, Brawn GP y Mercedes, este ingeniero inglés tiene experiencia, competencia, es inteligente y cuenta con el respeto del 'paddock'. Y sueña con aparcar su dorado retiro.

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