16 de septiembre de 2014 15:16

Los dirigentes del Quito se mueven por varios frentes para solucionar la crisis

Entrenamiento del Deportivo Quito en su club en Carcelén. Foto: Archivo EL COMERCIO

Entrenamiento del Deportivo Quito en su club en Carcelén. Foto: Archivo EL COMERCIO

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Redacción Deportes

El presidente de Deportivo Quito, Santiago Ribadeneira, y el vicepresidente del plantel, Jaime Espinosa se encuentran en Guayaquil participando de la reunión de dirigentes del fútbol ecuatoriano y a la par esperan respuestas de los acreedores del cuadro azulgrana y de las autoridades del Municipio de Quito para tener claro el panorama respecto al futuro del equipo.

Hoy estaba previsto que la dirigencia de a conocer la decisión sobre declarar la quiebra técnica del equipo. Sin embargo, hasta el momento no se ha confirmado ninguna versión. En la directiva hay optimismo por las últimas gestiones realizadas, sobre todo con el Municipio.

Ribadeneira espera una respuesta del Cabildo para poder usufructuar los terrenos del complejo deportivo que el equipo tiene en Carcelén. En la dirigencia hay la esperanza de que el alcalde Mauricio Rodas aprueba dicha gestión. Sin embargo, dentro del Municipio, aún no tienen claro la figura de la propuesta que el equipo planteará para conseguir su objetivo.

La deuda total del equipo de la Plaza del Teatro alcanza los USD 20 millones. Sin embargo, Santiago Ribadeneira tiene dudas respecto de la naturaleza de ciertas deudas y ayer en entrevistas de Guayaquil ratificó que solo se pagarán aquellas deudas que estén debidamente justificadas.

El equipo estableció como prioridad pagar a jugadores y exjugadores, luego cancelar las deudas pendientes con entidades estatales como el Seguro Social y Rentas y finalmente a los demandantes de la institución.

De acuerdo con información del equipo, existen alrededor de 40 procesos judiciales abiertos y 24 de ellos son los más críticos por los montos que reclaman los acreedores. El equipo realizó gestiones en Argentina para lograr la moratoria por parte de un grupo de exjugadores. Sin embargo, no se logró localizar a todos los involucrados.

La buena noticia para el equipo es que instituciones como la Agremiación de Futbolistas del Ecuador y el exentrenador Rubén Insúa decidieron esperar los plazos propuestos por la dirigencia azulgrana. Insúa declaró en radio Fútbol FM que conoce a Santiago Ribadeneira y que sabe que él honrará las deudas que el equipo mantiene con él.

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