8 de septiembre de 2014 09:55

Nishikori y Cilic aportan poco historial a una final inesperada en el US Open

Kei Nishikori  y Marin Cilic se enfrentarán en la  final del US Open. Fotos: AFP
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EFE
Nueva York

Nadie cuestiona el gran mérito deportivo que tienen el japonés Kei Nishikori y el croata Marin Cilic, los nuevos y sorpresivos finalistas en el US Open, tras haber conseguido el gran sueño de luchar como profesionales por el título, el primero en un Grand Slam.

Pero su presencia está muy lejos de generar el interés que se esperaba si se hubiese dado el deseado duelo entre el serbio Novak Djokovic, número uno del mundo, y el suizo Roger Federer, tercer favorito, que entre ambos se combinan con 24 títulos de Grand Slam, incluidos seis del Abierto de Estados Unidos.

Además, el duelo hubiese sido el trigésimo quinto con una mínima ventaja de un triunfo más para el legendario Federer, que ha ganado 18 partidos por 17 de Djokovic.

El interés era aun mayor porque en lo que va de temporada sería el quinto duelo, con reparto de triunfos y derrotas (2-2), mientras que tanto Djokovic como Federer habían demostrado en los cinco partidos previos a las semifinales que estaban en un gran momento de forma.

Sin embargo, no fue la suficientemente bueno a la hora de enfrentarse a dos rivales como Nishikori y Cilic, que impusieron su poder físico y se adaptaron mejor a las difíciles condiciones climatológicas reinantes en la pista central Arthur Ashe, donde se registraron altas temperaturas, cercanas a los 40 grados centígrados, y humedad del 90 por ciento.

Djokovic y Federer esta vez no encontraron la manera de imponer su mejor técnica, estrategia en el campo, y sobre todo responder de forma positiva ante el despliegue permanente y sin tregua del poder físico y tenis agresivo que siempre mostraron Nishikori y Cilic.

"Los últimos años trabajé mucho la parte física", admitió Nishikori. "La llegada de Michael (Chang) también me sirvió. Mentalmente, incluso. Tanto él como Dante (Bottini) han trabajado realmente bien y siento que mi tenis está siendo cada vez más agresivo".

Ahí estuvo la clave de los triunfos del tenista japonés de 24 años y del croata de 25, logrados ante Djokovic y Federer, respectivamente.

Pero su juego no levantó de los asiento a los aficionados neoyorquinos como lo hicieron los golpes magistrales de derecha de Djokovic o los reveses exquisitos e impecables de Federer a una sola mano.

Si la ausencia del español Rafael Nadal, actual número dos del mundo, ya fue un duro golpe para el atractivo deportivo del último torneo de Grand Slam, la ausencia en la final de alguno de los ocho mejores de la clasificación mundial de la ATP no ayuda a que la final tenga algún tipo de atractivo especial que siempre genera el duelo entre los grandes.

Por primera vez desde el 2005 en la final de Flushing Meadows no estará ni Djokovic, Nadal y Federer, ni tampoco el escocés Andy Murray, otro de los tenistas que gusta ver en Nueva York.

Además, el historial que presentan hasta ahora Nishikori y Cilic no es nada especial como a su edad tenían Federer, Nadal y Djokovic, que ya estaban en lo más alto de la competición.

Pero los finalistas novatos aseguran que están listos para dar un buen espectáculo y hacer que los aficionados neoyorquinos, de alguna manera, se vayan acostumbrando a lo que puede ser el inicio de una nueva renovación dentro del tenis mundial.

Cilic llega como el primer croata que alcanza la final de Flushing Meadows y en caso de ganar el lunes emularía a su actual entrenador Goran Ivanisevic, único compatriota en conquistar un título de Gran Slam, en Wimbledon-2001.

Antes de disputar el Abierto de Estados Unidos, la mejor actuación de Cilic en un "grande" había sido una semifinal en Australia en 2010.

Clasificado decimosexto en la lista de la ATP, ganó dos torneos este año (Zagreb y Delray Beach), llegó a la final de Rotterdam y cuartos de final de Wimbledon, pero no deslumbra con su tenis, basado en el poder físico, saque eficaz y golpes potentes.

Por su parte, Nishikori tuvo este año sus mejores resultados en España, donde disputó la final del Masters 1000 de Madrid, la primera de su carrera, que perdió frente a Nadal, y ganó el torneo Conde de Godo de Barcelona, primer japonés que consiguió un título en tierra batida.

Luego los problemas físicos y lesiones no le permitieron rendir al máximo, e inclusive se tuvo que retirar el pasado 4 de agosto del Maters 1000 de Toronto con una lesión en el pie derecho que fue la que le generó dudas de cara a como podía llegar al Abierto de Estados Unidos.

Estar en la final ya es todo un éxito y mérito para Nishikori, primer japonés que lo consigue, que además tiene ventaja de 5-2 en los duelos con Cilic, y espera mantener esa superioridad en el partido de su vida, como también los es para su rival

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