22 de febrero de 2016 00:00

‘La crisis es una oportunidad de cambio’

Eduardo Favaro, entrenador de El Nacional. Foto: Pavel Calahorrano / EL COMERCIO

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Mauricio Bayas

Eduardo Favaro, entrenador de El Nacional, nació el 26 de marzo de 1963 en Montevideo, Uruguay. 
Dirigió a Racing, Liverpool, Rampla y Fénix. Asumió el manejo de El Nacional en diciembre del año pasado.

Este año usted armó un equipo sin jugadores de experiencia y con más juveniles. ¿Cómo lograr planteles competitivos en medio de la crisis?

La palabra crisis es justamente eso: ¡cambio! La crisis es una oportunidad de cambio, de empezar de cero y tener un rendimiento importante.

Me hizo bien venir el año pasado para conocer el plantel. Cuando se empieza de cero se puede dar oportunidad a los jóvenes. Buscamos futbolistas con hambre de gloria y mucho compromiso.


¿Cuánto influye el convencimiento psicológico que es posible pelear con jugadores jóvenes?

Es fundamental. Antes se trabajaba en las partes táctica, técnica y física. Hoy los entrenamientos son integrados en todos los ejercicios. Procuramos enfocarnos en un trabajo sistemático. Uno sale a jugar como se entrena.


¿Es determinante el buen ambiente y la amistad en el grupo?

Prefiero hablar siempre de buenas relaciones. De gente sana. Muy comprometida. 
La amistad es una palabra fuerte. Ser buenos compañeros no quita que haya buenos amigos en el camerino. Es fundamental la buena relación. Aquí no hay estrellas, pero sí una buena cantidad 
y calidad de jugadores. ­Todos pueden jugar.


¿Cómo maneja al grupo con los más jóvenes?

Los chicos se han potenciado. Ellos saben que no pueden ser nada sin el grupo, sin el plantel. Ellos son parte del colectivo. No existen si el equipo no existe.

¿Son las valores que aprendió en el rugby?

En general son los valores de la vida. Mis padres me enseñaron eso. Hay que tener amor por lo que uno hace.


¿Aún práctica rugby?

Sí. A veces jugamos una liga de veteranos muy buena. No he perdido el gusto. También nos juntamos para jugar fútbol.

¿Qué enseña el rugby?

A superar las adversidades. El rival puede ser más fuerte, pero uno tiene posibilidades de vencerlo. La confrater­nidad. Uno aprende amar 
lo que hace y no solo por lo que le pagan.


¿Cómo maneja la presión que genera el fútbol?

Trato de disfrutarlo. Uno tiene ansiedad hasta la última charla. Ya de ahí pasa a manos de los jugadores. La ansiedad es la parte linda de la competencia.


¿Por qué decidió vivir en el complejo del club?

Por ahora estoy acá (en el complejo El Sauce). Estoy más tranquilo. Dedicado al trabajo. Prefiero estar acá porque vivo solo y aquí están los jugadores. Hay jóvenes que viven aquí. Estamos consustanciados con el proyecto de las juveniles.


¿Cuánto tiempo ve fútbol en el día?

Casi todo el tiempo. Ahora hay Champions, Libertadores y los videos propios.


¿Por qué le dicen ‘Lolo’?

En mi país había un joven peludo y barbudo que iba a un lugar donde siempre estábamos. Llegaba a pedir ropa. Y yo, cuando era joven, tenía pelo y barba y era bastante desaliñado.

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