12 de septiembre de 2014 20:20

Ellas rompen el tabú de la regla

Las futbolistas usualmente realizan tres horas de entrenamientos, de las cuales una es de ejercicios físicos. En la foto aparecen dos paraguayas. Foto: EL COMERCIO

Las futbolistas usualmente realizan tres horas de entrenamientos, de las cuales una es de ejercicios físicos. En la foto aparecen dos paraguayas. Foto: EL COMERCIO

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Paola Gavilanes y Fabián Maisanche. Redactores (D)

Como un mito. Así define la española Marta Tejedor, entrenadora de la Selección peruana, a la idea de que el ciclo menstrual merma el rendimiento deportivo de las futbolistas.

Cuando les llega la regla, ellas se entrenan como en cualquier día del mes: corren, saltan, driblan, chocan con el resto de jugadoras... “Y no hay motivo para no hacerlo”, enfatiza Tejedor, mientras mira un entrenamiento recreativo de sus pupilas, en la hostería El Toril, en Riobamba, centro de Ecuador.

Aunque las deportistas, consultadas por este Diario, reconocen que lidiar con la regla es molestoso, el desarrollo de la tecnología les ha ayudado a sobrellevar ese tema en la cancha, durante un entrenamiento o en un partido oficial.

Antes de empezar los trabajos, las jugadoras cambian las tradicionales toallas sanitarias por tampones. El uso de esos objetos, incluso, permite a una mujer ingresar a la piscina.

Los entrenadores y sus asistentes admiten que sí se involucran en estos temas en las selecciones que participan en la Copa América. Llevan un control del día en que les llega el ciclo menstrual a las futbolistas. Saben qué tiempo les dura y cómo guiarlas para evitar que se sientan vulnerables. Gerardo Contreras, asistente técnico de Venezuela, dice que supervisa estos casos en su equipo.

Usualmente, los trabajos no varían. Se mantienen. Lo que sí hacen los médicos con los preparadores físicos es estar en permanente comunicación con sus pupilas para saber si el flujo es normal y evitar posibles estragos en la salud.

“Hacemos un trabajo preventivo”, revela Contreras, después de entrenar a las seleccionadas que no actuaron en el triunfo frente a Uruguay.

El objetivo de conocer hasta el mínimo detalle es evitar hemorragias o bajas de presión. Y con relación al tema de ingresar a la piscina, él sugiere hacerlo en los días en que haya menor flujo.

Dentro de las concentraciones, las futbolistas hablan del tema con normalidad con los integrantes del cuerpo técnico, sean hombres o mujeres. En Ecuador, así lo hace la golera Andrea Vera. En Perú, la confianza que tiene Tejedor con sus pupilas le permite estar al tanto de lo que les sucede. La motivación se respalda en comentarios de las futbolistas, quienes dicen sentir menor dolor mientras se entrenan. “Casi no siento cólico”, revela Vera.

Es por esa razón que Fabiola Manzolillo, estratega de la Selección uruguaya, recomienda a las deportistas hacer más ejercicios cuando están con la menstruación. Dice que aquello reduce el dolor. “Si te quedas en la cama, duele más. Fui jugadora y tengo experiencia. Por eso las chicas no me pueden mentir cuando están así”.

Las selecciones y los equipos de fútbol competitivos, usualmente, se entrenan una hora diaria en resistencia, velocidad, potencia y fuerza física.

“Hay cambios físicos y orgánicos en el cuerpo del hombre y de la mujer. Nosotras estamos preparándonos para ser madres y es ahí donde debemos desarrollar nuestras capacidades”, agrega Manzolillo.

Uno de los que disminuye las cargas físicas en las futbolistas cuando están en menstruación es Mario Jones, preparador físico de Colombia.

Como exjugadora, la DT española sabe lo que significa actuar mientras dura la regla, es por ello que utiliza métodos para animarlas a continuar en el entrenamiento. “Les pregunto si creen que una artista deja de dar un concierto porque está menstruando. Afirman que no. Y les digo que ahí está la respuesta”.

Las futbolistas no utilizan protecciones especiales para su cuerpo. Para los senos emplean brasieres deportivos, con un mejor ajuste. Los brasieres tradicionales los utilizan en el día a día, con normalidad.

No emplean ninguna prenda diferente para el fútbol, ya que, aclara Tejedor, son jugadoras profesionales que dominan los movimientos habituales. “Cuando paras la bola lo haces con el esternón, no con los pechos. Y cuando te golpean pues sientes el mismo dolor que sienten los hombres cuando les topan los testículos”.

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