12 de junio de 2016 17:45

De las barras a las brochas, los hinchas del Barcelona le dan ‘una manito’ al Monumental

Hinchas se reunieron para pintar el estadio de Barcelona. Foto: Elena Paucar /EL COMERCIO

Hinchas se reunieron para pintar el estadio de Barcelona. Foto: Elena Paucar /EL COMERCIO

Compartir
valorar articulo
Descrición
Indignado 3
Triste 0
Indiferente 0
Sorprendido 0
Contento 8
Elena Paucar

El aire huele a pintura fresca en el Monumental. Aunque el campeonato nacional se paralizó por la Copa América, la hinchada del Barcelona Sporting Club no abandona su casa.

Este fin de semana llegaron desde temprano para ‘darle una manito’ al estadio del ídolo del Astillero, una iniciativa de la directiva del club canario que convocó a la fanaticada para pintar las gradas de las generales y las tribunas.

El sábado (11 de junio) se concentraron unos 70 hinchas y socios, como cuenta Alex Kenezevich, supervisor senior de la General Norte Enrique ‘Pajarito’ Cantos. “La idea es pintar todo el estadio y que la colaboración aumente. Ya hicimos el anuncio por las redes sociales para que nos acompañen otros fines de semana”.

La General Norte es el hábitat de la barra Zona Norte. Al mediodía de este domingo 12 de junio del 2016, parte de sus 500 integrantes se unieron para ‘poner guapo’ al Monumental. Llegaron con la camiseta del equipo de sus amores y muchas ganas de tomar las brochas.

La cancha central estaba vacía, pero se alentaron entre ellos, con chistes y jocosas bromas. Kinito (Anthony Bravo) tomó la posta de alguien que dejó un rodillo en una de los asientos, mientras Alegría (Víctor Castillo) repartía la pintura en tarrinas. Cerca, el Gato (Ronald Cordero) tomaba un respiro, mientras otros esperaban el encebollado y la guatita que algunos compañeros traerían para sacarse el ‘chuchaqui’ del día anterior.

Todos los voluntarios recibieron instrucciones de un equipo de Sherwin Williams -Pinturas Cóndor, empresa que facilitó la pintura, las brochas y lijas. Galo Oquendo y John Bermello se paseaban por las gradas con camisetas azules -aclararon que no son emelecistas; era solo su uniforme de trabajo-.

“Antes de empezar les dimos una charla sobre cómo limpiar y lavar la superficie. Ese es el primer paso. Luego les explicamos cómo colocar el sellador, que es un fondo blanco, para que finalmente la pintura amarilla resalte más”, explicó Oquendo mientras miraba hacia la general sur ubicada enfrente, el sitio de concentración de la barra Sur Oscura.

La empresa de pinturas llegó con unas 30 canecas de sellador (cada caneta tiene cinco galones que rinden unos 100 m2), y una cantidad similar de pintura amarillo brillante. También llevaron herramientas para unos 250 hinchas-pintores.

Cada general tiene capacidad para unos 16 000 espectadores. Y entre aquellos que casi nunca se pierden un encuentro está Romina Mendoza. Ella pintó al menos unas diez escalinatas. “Me reía porque pienso que mi mamá -que es hincha del Emelec- me va a decir: no pintas la casa y vas a pintar el Montumental. Pero es por amor al equipo”.

Este domingo, muy temprano, Romina se equipó junto a su esposo y sus hijos Xavier, Nicolás y Joaquín, de entre 12 y 8 años, para participar en la minga y dejar al estadio más amarillo que nunca. “Barcelona nos une mucho como familia. El domingo es un día muy especial, porque juegue o no siempre nos ponemos la camiseta, preparamos la mejor comida, venimos al estadio o vemos el juego en la casa”.

El calor obligó a Alejandro Torres a dejar a un lado su camiseta. Pero su piel está marcada por su pasión: en su pecho lleva tatuado el escudo del BSC y el año de su fundación, 1925.

Él es el líder de la Zona Norte. En el 2003 comenzó la barra con algunos amigos del barrio (Carchi y García Goyena) y hoy agrupa a hinchas de Playas, Quevedo, Valencia, La Mana, Manta…

Su historia con el Barcelona es casi de toda la vida. “Mi padre es emelecista y cuando tenía unos 8 años me llevó al estadio Modelo, a un clásico. Ese día Barcelona perdió, pero me gustó cómo el equipo dejaba todo en la cancha”. La estrategia de su padre falló y desde entonces es amarillo.

Desde las gradas, cuenta que ha vivido momentos difíciles de olvidar: los campeonatos del 97 y la estrella 14 del 2012, los clásicos, la Copa Libertadores… Este fin de semana volvió a la General Norte para darle un retoque.

“No es la primera vez que tomamos las brochas por el Monumental. La barra también pintó el escudo que está en la entrada y el túnel de los jugadores con las camisetas y la historia del equipo”.

Las gotitas de pintura amarilla cubrieron sus manos, pero eso no le importó. “Estos colores jamás se cambian. Los colores con los que se nace son los colores con los que se muere”.

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (3)
No (1)