22 de agosto de 2014 18:10

Atlético de Madrid conquistó su segunda Supercopa de España

El Atlético de Madrid celebra la Supercopa de España tras ganar al Real Madrid, el 22 de agosto de 2014. Foto: AFP

El Atlético de Madrid celebra la Supercopa de España tras ganar al Real Madrid, el 22 de agosto de 2014. Foto: AFP

Compartir
valorar articulo
Descrición
Indignado 1
Triste 2
Indiferente 0
Sorprendido 7
Contento 0
EFE

El Atlético de Madrid consiguió hoy 22 de agosto su segunda Supercopa de España, el quinto título de la era Simeone, con un triunfo potente, transformado por el croata Mario Mandzukic a los 80 segundos, contra un Real Madrid intermitente y aún lejos de su mejor versión, más allá de momentos individuales en el primer acto.

Nunca se sintió ganador el conjunto blanco, ni siquiera en el tramo de 20 minutos del primer tiempo en el que contó sus mejores ocasiones, y casi también las únicas a su favor, de un partido que casi siempre se movió en el terreno que quiso el Atlético, desde que marcó el 1-0, desde que encarriló un trofeo que ya le pertenece.

Porque la puesta en escena del Atlético fue poderosa. Al estilo de aquel duelo de cuartos de Liga de Campeones del pasado curso ante el Barcelona, salió con una fuerza y una ambición ingobernables, sin fiarse de la validez del 0-0 por la facilidad goleadora de su rival, sin mirar hacia atrás en los primeros segundos. Sólo hacia adelante.

En 50 segundos, con sensación de agobio para el Real Madrid, merodeó el área con un córner y un par de rechazos. Medio minuto después ya había marcado en la inmejorable presentación en casa de su nueva pareja de ataque, Mandzukic-Griezmann, conectados para poner en ventaja al Atlético en sólo 80 segundos de encuentro.

El delantero croata se lleva todo por arriba. En ataque y en defensa. En el 1-0 demostró su poder aéreo para ganar por arriba a Varane, hoy por Pepe en el once madridista, pero también su eficaz remate con el pie, con un tiro raso imparable desde el borde del área, previo servicio de Griezmann, que superó por alto a Ramos a pesar de la evidente diferencia de altura entre atacante y defensa.

El Atlético ya tenía lo que quería: el gol. El Real Madrid asumió de inmediato el golpe. Se repuso al mismo tiempo que el equipo rojiblanco replegó líneas, a la espera del contragolpe, agarrado a esa seguridad atrás que tantos éxitos le ha dado y a la expectativa de los ataques de los blancos, hoy sin Cristiano Ronaldo de inicio.

Sin su estrella, pero con un discurso ofensivo repleto de argumentos, desde Bale, hoy inadvertido, a un buen James Rodríguez, pasando por Benzema, Toni Kroos, Luka Modric... Mucho potencial en ataque de un Real Madrid que creció con la pelota en la misma medida que agrandó su cuenta de oportunidades en cuanto se rehizo del 1-0.

Jugadores del Atlético de Madrid en el partido ante Real Madrid por la Supercopa de España, el 22 de agosto de 2014. Foto: AFP

El derbi era ya vibrante, con esas dosis de tensión y pasión que siempre desprende un partido de este tipo, sea cual sea el torneo y el escenario. En ese panorama, Simeone fue expulsado, por reclamar insistentemente la entrada de Juanfran una vez atendido en la banda, y las ocasiones se sucedieron en uno y otro área, sin apenas pausa.

Primero avisó el Real Madrid. Desde el minuto 18, cuando Luka Modric registró en los números el primer disparo madridista, hasta el intermedio contó cuatro opciones claras más. En todas participó James. En una acción individual, de cabeza, con un disparo con efecto y con una asistencia a Bale, que terminó fuera por un palmo.

No encontró el gol el atacante colombiano antes del descanso como tampoco logró el segundo el Atlético, por más que lo intentó Raúl García. Hoy en la banda derecha, pero con su llegada de siempre, lanzó un trallazo despejado con una bonita estirada por Casillas y conectó desviado un cabezazo dentro del área que normalmente es gol.

No paró tampoco con una volea que repelió la cruceta y con un disparo desde lejos en el inicio de la segunda parte, ya con Cristiano Ronaldo sobre el césped en la filas madridistas -entró por Kroos- y con Simeone en la grada, de pie, a unos metros del campo mientras el duelo proseguía con la misma intensidad y emoción, pero aún con necesidades del Real Madrid, de nuevo superado por su rival.

Porque, en contraste con las obligaciones que indicaba el marcador, el bloque rojiblanco irrumpió de nuevo con más convicción ofensiva que el equipo blanco, limitado a un derechazo desde lejos de Cristiano durante muchos minutos por la firmeza defensiva del Atlético, el nuevo campeón de la Supercopa de España.

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (0)
No (0)