16 de junio de 2014 21:56

El aficionado que volvió a un Mundial después de 36 años 

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Álex Puruncajas. Redactor Desde Brasilia
Brasilia
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Víctor Hugo Acuña cree totalmente en el refrán de que lo único viejo de una persona es el espíritu.

A sus 78 años, el quiteño hincha de la Liga de Quito recorre ciudades brasileñas en bus para conocer el país que acoge al Mundial de Fútbol y para ver a la Tricolor.

Acuña, quien utiliza lentes y no tiene pelo en la frente, viaja tranquilamente en la parte inferior del bus de dos pisos de la compañía argentina de transportes Quintian.

Se ubica junto a la puerta principal del vehículo, detrás de la cabina de los conductores y apenas deja notar su presencia.
Mientras el resto de viajeros dialoga, escucha música, canta...
Acuña prefiere observar los paisajes por la ventana.

Dialoga, de vez en cuando con su amigo el ‘Toño’ Arias, quien le comentó del viaje y el hincha no dudó en comprar el plan turístico.

A sus 78 años es el de mayor edad de una tripulación de 68 ecuatorianos. “Para mí son jovencitos”, dice pícaramente en el interior del bus.

El hincha, que vino solo al recorrido, decidió retomar una aventura mundialista luego de 36 años. Antes, en 1978, acudió al Mundial de fútbol en Argentina con un grupo de amigos emocionados por la aventura y la “fuerza de la juventud”.

También viajó a las citas mundialistas de 1970 y 1974.
A México 1970 fue con sus conocidos en un transporte terrestre que tardó en llegar una semana a Cartagena, Colombia.

Allí hizo escala antes de tomar un avión para ir al país azteca. Eran otros tiempos y había que estar pendiente de las rutas terrestres para llegar a los destinos.  “Ahí sí era difícil el asunto. No había como ahora mejor infraestructura”, se acuerda Acuña, esposo de Alba Trujillo, padre de cinco hijos y abuelo de 20 nietos.

Cuando el aficionado futbolero escuchó del tour terrestre para ir a Brasil se emocionó y volvió a recordar sus anteriores experiencias. Entonces, compró el plan turístico, armó su maleta, tomó su camiseta de la Tricolor y la bandera de Ecuador que llevó a los partidos de eliminatorias.

Esa bandera flameó el domingo en el estadio Nacional de Brasilia, donde Ecuador perdió 2-1 ante Suiza en la apertura del Grupo E. Se ilusionó con el gol de Énner Valencia, pero la tristeza se apoderó de este hincha luego de los dos tantos suizos.

Apenado por la derrota, Acuña volvió a animarse y, ahora, espera la reivindicación de Ecuador ante Honduras, el viernes, en Curitiba. Él confía en la recuperación de los dirigidos por Reinaldo Rueda

Allá también irá con su bandera, mientras sus familiares en Quito esperan que regrese “sano y salvo” de su cuarta aventura mundialista.

Acuña se llevará los tiques que compró para ver los cotejos de Ecuador en Brasilia, Curitiba y Río de Janeiro. Los adjuntará a su colección de boletos de los mundiales de 1970, 1974 y 1978. Y, si todo marcha bien, no descarta ir al Mundial de Rusia 2018.

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