El observatorio, que está junto al lago Lanalhue, región del Bío Bío, permite integrar saberes ancestrales con la ciencia. Fotos: Factoria/plataformaarquitectura

El observatorio, que está junto al lago Lanalhue, región del Bío Bío, permite integrar saberes ancestrales con la ciencia. Fotos: Factoria/plataformaarquitectura

Yepún, el observatorio de las cosmovisiones

Redacción Construir (I)
construir@elcomercio.com
26 de noviembre del 2016 00:00

La reconciliación entre el turismo y las comunidades han transformado al Lago Lanalhue en un recurso natural, económico y también político. Yepún es una de las últimas obras desarrolladas en este espacio del suroccidente de Chile.

La obra es parte de la continuidad de una serie de proyectos arquitectónicos y turísticos desarrollados por Factoría en la provincia de Arauco por más de una década.

En la web plataformaarquitectura.cl se dice que como tal es una pieza arquitectónica que se convierte en una pieza hito, con un programa turístico específico: convertirse en un Observatorio Astronómico Étnico Turístico. Este fue cofinanciado, en parte, por un concurso de innovación de Corfo ganado por su director Marcelo Cifuentes; él y Quelén deciden instalar aquí el observatorio más austral de Chile.

Arquitectónicamente es un objeto reciclado y de estructura principalmente en madera, construido por maestros artesanos locales, señala Factoría, firma a cargo de esta obra.

Se mantuvo la estructura original de pino oregón y su forma elíptica en su interior. En el piso superior está el telescopio; se levantaron tres niveles ascendentes.

Se mantuvo la estructura original de pino oregón y su forma elíptica en su interior. En el piso superior está el telescopio; se levantaron tres niveles ascendentes.

“Ubicar este proyecto en Quelén significaba la oportunidad de establecer relaciones entre ciencia y el contexto cultural. Entre la astronomía y la Cosmovisión Mapuche. Entre las certezas del hombre, y aquello inconmensurable”.

Factoría señala que se trataba de rediseñar un espacio físico y virtual, capaz de integrar saberes, experiencias más allá de las posibilidades que otorga la ciencia, todo esto en una escala sencilla, casi doméstica.

Era repensar un espacio de intercambio educativo de manera amable, agradable en torno a una actividad experiencial transversal con una arquitectura local, donde la madera y la construcción artesanal lo diferenciaran de las cúpulas metálicas o construcciones técnicas habituales para este tipo de observatorios.

Se mantuvo la estructura original de pino oregón y su forma elíptica en su interior. En el piso superior está el telescopio; se levantaron tres niveles ascendentes.

En conjunto esta estructura arquitectónica tiene cuatro dimensiones o espacios.