Pablo Vallejo en la renovada cocina de su departamento, ubicado en el Quito Tenis. Allí destaca la entrada de luz. Fotos: Galo Paguay/ CONSTRUIR

Pablo Vallejo en la renovada cocina de su departamento, ubicado en el Quito Tenis. Allí destaca la entrada de luz. Fotos: Galo Paguay/ CONSTRUIR

La vivienda que vio materialidad en la luz natural

Yadira Trujillo Mina (I)
ytrujillo@elcomercio.com

Cuando se piensa en la materialidad de una vivienda se podría hacer referencia a bloques, ladrillos, porcelanatos, cerámicas o revestimientos. En el departamento de Pablo Vallejo, el material principal, paradójicamente, es inmaterial. Se trata de la luz, de su búsqueda y sus bondades en el espacio que habita la familia.

El edificio de ladrillo que acoge a este departamento tiene unos 40 años. Allí, el arquitecto le dio una nueva vida, con un concepto claro, basado en necesidades reales.
Lo principal fue buscar luz. Con esa idea en mente abrió espacio en las áreas divididas que conformaban el departamento de aproximadamente 240 metros cuadrados.

Con eso, además, logró un espacio visualmente más amplio e idóneo para desarrollar las actividades cotidianas, comenta el arquitecto. Una vez entendida la luz como elemento principal, Vallejo indica que la vivienda cuenta con una materialidad muy básica pero eficiente.

Los espacios se pensaron para la circulación eficiente.

Los espacios se pensaron para la circulación eficiente.

Hay elementos duros, madera, tableros de melanina y objetos básicos que se encuentran como suministros en el mercado, comenta.
“La idea es que los materiales sirvan hacia la luz. La que predomina es la luz, porque el resto se eligió para que en ellos se refleje y rebote”.

El arquitecto procuró que predomine la madera como un material natural, en contraste con las paredes blancas que forman el interior del departamento. De esta manera, asegura que se lograron espacios tranquilos y diáfanos, sin cosas artificiales ni demasiado sofisticadas para vivir.

Todas estas características son parte de un ejercicio de arquitectura contemporánea limpia, aplicada a una remodelación, explica Vallejo.
“En un ejercicio como estos uno tiene que ser extremadamente eficiente. Esta arquitectura sería un ejercicio de eficiencia, ya que se la ha buscado en todos los aspectos”.

El estilo contemporáneo está presente en el comedor.

El estilo contemporáneo está presente en el comedor.

El espacio donde es más evidente la remodelación es la cocina. Pablo Vallejo la define como una cocina salón, que consiste en un espacio social, pero a la vez muy íntimo.
La anterior cocina era muy pequeña, cuenta. A través de la readecuación se generó un espacio más amplio, acorde con las necesidades.

En ese espacio, como en toda la casa, aunque existe la búsqueda de luz, también se prevé el exceso de calor al interior, considerando la posición geográfica del Quito Tenis y el ladrillo del edificio.

Vallejo explica que se trató de ventilar hacia el frente y hacia los lados, para lograr la recirculación del aire por toda la casa. Además, es privilegio de la arquitectura de este departamento la facilidad para que la gente pueda hipercircular.
Eso quiere decir que las estancias no forman un callejón, sino una especie de circulación semilaberíntica, es decir, que hay varias salidas y entradas a un mismo lugar. “Esta es una intención de la arquitectura moderna por mucho tiempo: el poder buscar ese espacio continuo”.

Además de la cocina que es un claro ejemplo del ejercicio arquitectónico de Vallejo, su departamento cuenta con tres dormitorios, sala, comedor, cocina, sala de televisión, sala de estar en la parte baja y el área de clósets y baños.
Para esta remodelación -asegura- se trató de encontrar lo que se pueda suministrar al espacio, considerando que se trata de un entorno con vida, que se necesita habitar y no se puede esperar. “Uno se ancla a la espacialidad en la que creció”, comenta el arquitecto.

En la sala, la luz natural destaca los detalles que están alrededor.

En la sala, la luz natural destaca los detalles que están alrededor.

En esta vivienda creció su hijo y está convencido de que en esta misma se basarán los recuerdos de Valentina, su sobrina de 2 años que corre y juega por los pasillos.