Cada departamento tiene una terraza panorámica con vista al mar. Fotos : cortesía VIP (principal) y Víctor Vizuete / EL COMERCIO

Cada departamento tiene una terraza panorámica con vista al mar. Fotos : cortesía VIP (principal) y Víctor Vizuete / EL COMERCIO

Tonsupa tiene un edificio de alto estándar

Víctor Vizuete. Editor (I)
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Tonsupa es un poblado costero de la provincia de Esmeraldas que despuntó por 1995, que parece que tiene todos los planetas alineados para convertirse en un gran polo turístico del país.

¿Sus  argumentos? Una larga playa -de más de 1 kilómetro de extensión- que muestra al océano Pacífico más pacífico que nunca. Un clima benigno, con temperaturas anuales comprendidas entre 28° y 35°C, ideal para el descanso junto al mar. Una ubicación estratégica, apenas a 26 km al suroeste de la capital esmeraldeña y a la vera de la vía que conduce al cantón Atacames, jurisdicción a la que pertenece. Una colectividad de gente amable, que hace que uno se sienta como en casa. Una gastronomía propia e inconfundible, que cautiva hasta a los paladares más exigentes.

Sin embargo y a pesar de la gran estructura -que incluye un club de alta gama (Del Pacífico) una veintena de hoteles, varios edificios de departamentos de primer nivel y muchos inmuebles familiares de buen corte-, esta pequeña población todavía está en estado de crisálida y no puede despegar de forma definitiva.

La decoración interior de cada inmueble es gusto del dueño.

La decoración interior de cada inmueble es gusto del dueño.

¿La razón? La escasa -casi­ nula- infraestructura que complica la existencia de las centenas de personas que la visitan cada fin de semana y de los miles de amantes de la playa que la inundan en todos los feriados nacionales.

La falta de alcantarillado, agua potable y asfaltado es un lastre que atenta al desarrollo del coqueto villorrio. Este panorama se agudiza en invierno, cuando las calles se vuelven pantanos.

El agua potable se distribuye por tanqueros, pero es insuficiente. Para otros menesteres se recoge en estanques.

Los acabados son de la máxima calidad y las estancias son amplias.

Los acabados son de la máxima calidad y las estancias son amplias.

Para buena suerte del turismo ecuatoriano, estos inconvenientes no han ahuyentado a los emprendedores que se han decidido invertir en el lugar y levantar hoteles y proyectos habitacionales de los estándares más altos.

Tres ejemplos de esto son los complejos Playa Azul y Diamond Beach y el edificio Gran Diamond Beach.

Este, precisamente, se inauguró oficialmente la semana pasada, en un acto donde se mostró el Premio Internacional Star por Leadership in Quality (Estrella por el liderazgo en la calidad) que obtuvo en París, Francia, por su categoría constructiva.

El jardín acuático para niños es uno de los ‘amenities’ del lugar.

El jardín acuático para niños es uno de los ‘amenities’ del lugar.

El Gran Diamond Beach es un proyecto de VIP, constructora Andra­de Rodas.

Es una edificación sismorresistente (concepto de diafragma estructural) de 30 pisos, 125 metros de altura y 24 500 m² de construcción.

Sus servicios, acabados y ‘amenities’ están en la línea de los emprendimientos de la más alta gama, explica Rodrigo Andrade, gerente de la firma.

El Gran Diamond ofrece departamentos de dos y tres dormitorios, con áreas de 97 a 146 m². Cada uno tiene un garaje, un hidromasaje y una terraza panorámica. Incluye, además, una bodega, toda la línea blanca y juegos de cortinas totalmente domotizados.

Los servicios y ‘amenities’ son otro plus del edificio. Cuenta con dos ascensores Hyundai de última generación, 800 m² de piscinas en dos pisos (una de borde infinito), cuatro hidromasajes de crucero, spa, gimnasio, parque acuático infantil, agua potable propia y permanente por los 360 días del año, canchas de golfito, vóley, tenis, indorfútbol .