En este ambiente de Studio Noa, el color y la textura se complementan con accesorios. Foto: Armando Prado / EL COMERCIO

En este ambiente de Studio Noa, el color y la textura se complementan con accesorios. Foto: Armando Prado / EL COMERCIO

Los tonos intensos dinamizan los ambientes

Yadira Trujillo Mina.
Redactora (I)

La armonía en un ambiente se logra con un concepto decorativo claro. Para conseguirla, cada elemento que compone el espacio es fundamental.

La interiorista Paola Erbeta explica que se parte de los elementos de fondo, como los acabados y, posteriormente, el mobiliario principal. “Una vez que se elija el sofá principal, los complementos irán en función de este, tanto en cuestión de color como de textura”.

Según la profesional, no siempre el uso de colores intensos lleva a la saturación de un ambiente, si este se usa de forma correcta y contrastada.

“Incluso se pueden usar varios colores llamativos, bien combinados y en contraste con otros que apacigüen”.

En la sala, por ejemplo, la recomendación de Erbeta es arriesgarse por un sofá de un tono intenso y una mesa de centro del mismo tono, acompañado de otro, también fuerte o llamativo a la vista.

A partir de esto -explica- se pueden implementar cojines o accesorios decorativos de tonos neutros o claros como el blanco o el beige, de manera que se vea visualmente armónico y elegante a la vez.