La madera rústica se observa en pasamanos y balcones del balneario de Mompiche. Foto: Marcel Bonilla/ Construir.

La madera rústica se observa en pasamanos y balcones del balneario de Mompiche. Foto: Marcel Bonilla/ Construir.

Cabañas playeras se elaboran con técnicas ancestrales

Marcel Bonilla. Redactor
(F - Contenido Intercultural)

Los árboles maderables, que son desechados por estar torcidos, se utilizan para la construcción de cabañas en el balneario de Mompiche, al sur de Esmeraldas.

Aquí se mezcla lo rústico y lo moderno, sin que se pierda el toque conservacionista de las casas, construidas por los nativos y afros de Mompiche. Madera, caña guadúa y cemento en poca cantidad se emplean.

En este lugar se mantiene la tradición de construir casas de campo con madera y caña guadúa, que se cosechan en sus bosques. Con esto se logra que los diseños tengan una relación con el campo y la playa.

Los carpinteros como Édgar Valencia aplican el conocimiento ancestral para fusionar la madera y el cemento.

“Lo que se quiere es salir de las ciudades amuralladas para ofrecer espacios en donde haya mayor iluminación y áreas por donde corra la brisa marina”, explica el arquitecto Luis Espinales diseñador de estas casas turísticas.

De acuerdo con Espinales, se ha logrado hacer una mezcla entre la arquitectura ancestral y moderna, en la que se usan elementos como árboles, bambú y hoja de rampira para los techos de las casas.

La técnica permite dejar columnas de madera a la vista, con detalles naturales como lados huecos y convexos.

Marcos de ventanas, puertas y pasamanos se logran con el uso de troncos de árboles que han recibido tratamiento para mejorar su estética visual.

“El ambiente da una connotación de apego con la naturaleza”, opina Alfonso Osorio, turista colombiano que pasa vacaciones en Mompiche.

Los sitios de recreación al interior de estas cabañas tienen un concepto playero, priorizando la ventilación y frescura, con techo de hojas de rampira, que impide la penetración de la lluvia.

Las hojas usadas para los techos son cosechadas por los propios pobladores, que luego venden a los constructores de cabañas de Mompiche.

En toda esta zona, por ser rica en vegetación, se promueve la construcción de este tipo de cabañas, en donde el uso del cemento sea menor para evitar la contaminación.