Por su altura se considera un taburete para bar, aunque se acomoda a restaurantes.

Por su altura se considera un taburete para bar, aunque se acomoda a restaurantes. Foto: madeindesign.com

El Koncord es otro taburete con el sello de Karim Rashid

Redacción Construir (I)

Karim Rashid es egipcio. Es un diseñador genial, desinhibido y ‘loco’, y su mayor virtud es diseñar objetos útiles, funcionales y estéticos para el confort del ser humano.

Nacido en El Cairo el 18 de septiembre de 1960, es uno de los diseñadores industriales más prolíficos.

Más de 3 000 diseños en producción en 42 países y más de 300 premios internacionales dan fe de la leyenda de Karim en el diseño mundial.

Entre sus trabajos se anotan los interiores del restaurante Morimoto en Filadelfia y del Hotel Semiramis, en Atenas. Ha producido muebles, logos, marcas y diseños para empresas como el Deutsche Bank, Audi, Dirt Devil, Artemide, Vitra, BoConcept, Magis y Citibank.

Una de sus últimas creaciones es el taburete Koncord, diseñado para la firma italiana Slide Design.

El Koncord es un taburete alto elaborado en polietileno rotomoldeado. Su diseño es rotacional, es decir, que parece que gira mientras se eleva en altura. Sus dimensiones son 73 cm de altura, 42 de longitud y 36 de espesor.

Este taburete, además de tener un asiento ergonómico, es ecoamigable y de energía eficiente. Fue ganador del Diseño de Oro del 2009 y, desde entonces, todos los almacenes importantes de diseño del mundo (incluidos los ecuatorianos) lo ofertan.

Las características del producto son varias: el material es 100% reciclable, es polietileno de baja densidad moldeado por rotación (LLDPE), soporta a temperatura extremas (desde -60 hasta 80 °C), es resistente a la acción de los rayos ultravioletas (UV) y tiene una alta resistencia a la tracción.

Estas condiciones hacen que el Koncord sea ideal para interiores y, especialmente, para exteriores por su gran aguante frente a la acción de los agentes naturales.

Los inmuebles como hoteles de alta gama lo ubican junto a las piscinas o las áreas sociales y de recreación. En esas estancias lucen más su volumetría y su estética.

Una última precisión: la paleta cromática utilizada en el producto es un fiel reflejo de las concepciones del genio egipcio. Hay tonos verdes, azules de Prusia, rojos daneses, violetas y morados, en fin, toda esa alegría de colores que siempre caracteriza a Karim Rashid.