Desde el exterior, Aquarela se destaca por la incorporación de materiales naturales como la piedra. Está rodeado de vegetación. En el interior luce un diseño moderno. Fotos: Diego Pallero / EL COMERCIO

Desde el exterior, Aquarela se destaca por la incorporación de materiales naturales como la piedra. Está rodeado de vegetación. En el interior luce un diseño moderno. Fotos: Diego Pallero / EL COMERCIO

Un proyecto que integra el lujo con la naturaleza

Redacción Construir (I)
construir@elcomercio.com

El proyecto de residencias Aquarela se encuentra en la construcción de su primera etapa, donde se prevén 130 departamentos. Estarán distribuidos entre los seis pisos con terraza y piscina de las tres torres Terra, Aqua y Cielo.

El sector para este proyecto de vivienda está rodeado de áreas verdes y plazas. Hay facilidad para ingresar.
Los representantes de la constructora a cargo, Uribe & Schwarzkopf, indican que el concepto se basa en el diseño orgánico, donde grandes curvas rodean y diseñan las fachadas, las mismas que conjugan con la flora del sector.

La amplitud de sus plazas, sus jardines y sus espacios comunales también llaman la atención. Se implementaron con la intención de crear un proyecto ecoeficiente para Quito. El proyecto consta de departamentos de 1, 2 y 3 dormitorios, con acabados de primera, terrazas y amplios ventanales que aseguran una fluida iluminación interna.

La vegetación rodea los exteriores de la construcción  y también está presente en los espacios comunales.

La vegetación rodea los exteriores de la construcción y también está presente en los espacios comunales.

Las amplias terrazas, jardines y piscinas, propias de las unidades, permiten el uso y aprovechamiento de los espacios exteriores, con la naturaleza como actor principal.
Joseph Schwarzkopf asegura que la idea es que estas terrazas, junto con las cubiertas verdes en las plantas de los techos, devuelvan a la naturaleza el espacio ocupado por el edificio construido. “Esto además mejora el aislamiento térmico y genera espacios de esparcimiento”.


El estilo que se quiso dar a este proyecto es uno basado en lo natural, sin dejar de lado lo moderno, expresado en un diseño simple.
Una muestra de eso es que el proyecto tiene la firma del arquitecto y diseñador francés Jean Nouvel, quien fue asistente del arquitecto Claude Parent y se inspiró en el urbanista y ensayista Paúl Virilio.

Sus obras han ganado reconocimiento mundial a través de numerosos y prestigiosos premios franceses e internacionales.

Esa trayectoria se evidencia en lo que Aquarela tiene desde ya para mostrar. El departamento modelo es el mejor ejemplo de eso.

Allí conviven la armonía, la calidez y la modernidad, gracias a la optimización de espacios, conjugados con mobiliario neutral y detalles decorativos sencillos.

Predomina el blanco en las paredes de las zonas sociales, que se equilibran con tonos muy sutiles de los muebles y los accesorios.

En los dormitorios se destacan los detalles con papel tapiz de diseños que se mimetizan en el ambiente. Además, la vista es privilegiada.

Fernando Naranjo, jefe de proyecto, explica que se contempló una construcción tradicional, con una losa mixta de acero, hormigón y hierro.

El color neutral de las paredes conjuga con el mobiliario y sus tonos.

El color neutral de las paredes conjuga con el mobiliario y sus tonos.

Las paredes son de bloque y tienen un enchape de gypsum. “El fin de eso es que este enchape produzca un efecto corcho, que aísle el sonido y el eco, y que mantenga una temperatura ideal dentro de cada departamento.

Según Naranjo, no hay un número exacto de departamentos para el final del proyecto, ya que la construcción se hace en función de la demanda de los inmuebles y las ventas. Hasta el momento, la constructora ha identificado que existe una mayor demanda de departamentos de dos y tres dormitorios.

Las ventas arrancaron con un costo de USD 1 800 el metro cuadrado, precio que no contempla parqueaderos, áreas de terraza y bodega.