La volumetría del hotel simula los costillares de un velero y fue pensada para resaltar el carácter marítimo del principal puerto manabita. Fotos:  cortesía Christian Wiese

La volumetría del hotel simula los costillares de un velero y fue pensada para resaltar el carácter marítimo del principal puerto manabita. Foto: cortesía Christian Wiese

Premio Ornato de Manta es para Sail Plaza

Redacción Construir (I)
construir@elcomercio.com

El terremoto de 7,8 grados Richter del 16 de abril de 2016, que golpeó sin piedad a las provincias de Manabí y Esmeraldas, también sirvió para comprobar cuáles estructuras estaban preparadas para soportar sismos severos.

Una de esas edificaciones que resistieron sin problemas fue el Hotel Sail Plaza Best Western Manta, emplazado en el km 1,7 de la vía a Barbasquillo del principal puerto manabita.

La contemporánea y estilizada estructura de 11 pisos y tres subsuelos resistió de forma óptima los 40 segundos que duró el intenso movimiento sísmico.

En ese tiempo estaba en la última etapa de construcción. Un años y siete meses después -el 4 de noviembre pasado- fue reconocido como Mérito al Ornato 2107 por el Municipio de ese cantón manabita.

Durante la velada, el alcalde de Manta, Ing. Jorge Zambrano, reconoció las bondades -tanto arquitectónicas como urbanístricas y turísticas- de este nuevo emprendimiento hotelero. Fueron condecorados los promotores Vinicio Aray y Brenda Ratti de Aray y el arquitecto planificador, Christian Wiese.

El edificio se inscribe dentro de la línea contemporánea de la arquitectura, que fusiona un diseño audaz con la mayor cantidad de servicios y amenidades que exigen las normas internacionales para edificaciones turísticas de alta gama.

Se trata de un hotel 5 estrellas de la cadena Best Western, en su categoría más alta -la de Premier- que cataloga los mejores hoteles del mundo de dicha cadena hotelera .

El proyecto de Wiese refleja el carácter naval y marítimo de la ciudad de Manta, simulando los costillares de un velero que alberga y articula una serie de cubiertas. El eje de diseño es un gran atrio acristalarlo de 10 pisos de altura, que unifica y organiza la funcionalidad.

La forma en V del edificio se da por la superficie del terreno y por la determinación de establecer vistas diagonales al océano Pacífico .

Se consideró, por esa razón, de suma importancia anunciar y reflejar el carácter marítimo de la ciudad y generar un testigo permanente del Pacífico.

“El proyecto fue diseñado al nacer mi hija María del Mar, por lo que busqué una forma representativa de lo que los ojos de una niña podían ver en la ciudad como un ícono o símbolo y así, años más tarde, al visitar la obra concluida ella tuvo la certeza de haber sido partícipe en el diseño”, explica satisfecho Wiese.

El Sail Plaza Best Western Manta se ejecutó con la más alta tecnología en movimiento vertical. Posee nueve ascensores japoneses Mitsubishi de última generación; bombas de calor en el sistema de volumen variable de aire condicionando que extraen el calor del aire para calentar el agua de consumo de las habitaciones. Estas bombas tienen tecnología de Samsung e ingenierías de Climeq y el Ing. Francisco Laso.

La infraestructura eléctrica de voz y datos son de las modernas del país, con cableado estructurado de última generación y luces LED de bajo consumo, a cargo de I2e y el Ing. Wilfrido Obando .

Algo que el sismo del 2016 puso a prueba es la estructura sismorresistente, que fue calculada por el Ing. Luis Roggiero. El profesional logró los estándares a través de una secuencia de diafragmas paralelos de hormigón, donde los puntos fijos perpendiculares crearon una estructura rígida que cumplió con las derivas permitidas sin problemas.

La construcción, a su vez, estuvo en manos de la empresa Inviardu, bajo la égida del constructor manabita Ing. Vinicio Aray. El 90% de trabajadores y técnicos que laboró en la obra fueron manabitas.

El Sail Plaza Best Western Manta tienen 45 000 m² de construcción total y tuvo un costo de USD 35 millones.

El proyecto contiene 200 habitaciones, 20 suites, dos restaurantes de comida nacional e internacional, dos salones para 1 500 personas cada uno, un salón exterior con un aforo para 1 000 personas, discoteca, capilla, spa, piscina y 300 parquederos. También hay un karaoke, un cine y una sala de billar en el primer subsuelo.