René Lagos es ingeniero civil y estructural chileno. Foto: Vicente Costales / EL COMERCIO

René Lagos es ingeniero civil y estructural chileno. Foto: Vicente Costales / EL COMERCIO

Todo plano estructural debe tener una revisión

Víctor Vizuete E. Editor (I)
vvizuete@elcomercio.com

Tan alto y perpendicular como una araucaria, René Lagos impresiona al primer contacto. Un rostro serio; las arrugas propias de la edad y de un trabajo constante a la intemperie completan su apostura.

No obstante, basta entrar en calor para que este ingeniero estructural chileno -reconocido internacionalmente- se abra a la palabra y contagie con una sonrisa confiada y sincera.

La semana pasada estuvo en el país como conferencista del IX Congreso Internacional de la Construcción, Reforzamiento de estructuras existentes, organizado por la Camicon. También ofreció una charla en el edificio T6, que construye Semaica y para el que realizó una consultoría.

Lagos dialogó con EL COMERCIO sobre la sismorresistencia, su concepto, aplicaciones y funcionalidad.

Un país con tanta sismicidad como Chile ha encontrado una norma constructiva efectiva.

La norma chilena es muy buena, pero la ecuatoriana (NEC) también lo es. Talvez la gran diferencia es que en Chile somos conscientes de la importancia de que se respete esta ley.

Un ejemplo. Todo proyecto de más de tres pisos de altura tiene que ser revisado por otro ingeniero estructural. Este debe emitir un certificado avalando de que revisó el proyecto y que cumple con las normas vigentes.

La NEC tiene reglas similares pero resultados distintos.

En Chile, para que a un inmueble le otorguen el permiso de construcción, el propietario debe llevar los planos firmados por el autor y el revisor. Este también es corresponsable del diseño. Históricamente eso no ocurría y había ingenieros y arquitectos que no respetaban las normas. Por eso, los edificios no se comportaban bien ante los sismos.

Y, ¿por qué no se comportaban bien?

Las normas exigen dos estándares: la de prevenir daños y la de evitar colapsos.
El primero dice que hay que preservar la estructura, ya que puede haber tres tipos de daños: estructural, no estructural y de contenidos.

El segundo estándar es que hay que evitar el colapso y asegurar la vida.

Una premisa es que ante los movimientos sísmicos, las edificaciones deben resistir el tiempo necesario para que las personas que lo habitan o usan puedan evacuar con seguridad.

La norma chilena afirma que para terremotos de pequeña intensidad, los daños deben ser mínimos o reparables.

Pero, ¿y si sucede un sismo severo?

Para el terremoto más fuerte, el edificio debe ser abandonado de forma inmediata. Pero se sabe que eso no sucede así. Por esa razón, debe haber un segundo diseño adicional para esta condición.

¿De qué tipo es este?


Es un diseño pensado en disipar energía y que resista de la mejor forma las deformaciones que suscitan las ondas sísmicas. El diseño debe ser pensado para que después de un suceso sísmico, el inmueble sea rápidamente habitable. Lo que se trata es de evitar los daños dándole rigidez al edificio.

¿Cómo se logra esto?, ¿con los muros de corte?

Los muros de corte ayudan mucho, porque son los que le dan la rigidez que se necesita para que el edificio no sufra daños importantes.

En muchos países se usan mucho los pórticos porque son fáciles de construir, pero deben ser muy bien calcu­lados y construidos para que no sufran daños severos. Los pórticos son muy deformables con sismos intermedios y severos.

¿Qué otros sistemas se utilizan actualmente para mejorar la sismorresistencia del edificio?

Se utilizan los llamados sistemas de protección sísmica. Entre ellos se enumeran la aislación basal, la aislación entre cuerpos de edificios, la disipación de energía con amortiguadores.

Los sistemas de aislación basal pueden ser elastoméricos, con corazón de plomo y deslizadores y aisladores friccionales.

En fin… ahora hay muchos sistemas para mejorar la resistencia de las edificaciones ante las ondas sísmicas. Solo hay que escoger el más idóneo para cada caso.

Sus estudios. René Lagos se graduó en la Universidad de Chile. En 1977 fundó su estudio René lagos Engineers.

Bitácora. En 40 años de profesión ha hecho 1 700 cálculos estructurales, incluidos los de varios edificios íconos chilenos y del mundo.