Tiempo de lectura: 4' 0'' No. de palabras: 611

Losas, sin bloques, sin marañas de hierros y abundante concreto son posibles desde hace 10 años en Manabí.

En el país, los constructores tienen un aliado; son los paneles de acero galvanizado (inoxidable) que se utilizan para la fundición de losas en viviendas, edificios de apartamentos, centros comerciales y en una infinidad de edificaciones más.

En Manta este sistema llegó hace cinco años. Es una modalidad constructiva que ahorra tiempo y mano de obra. Eso transformado a dólares es mucho dinero, comenta Pedro Cedeño, un empresario manabita.

Cedeño es propietario de una distribuidora de hierro en el puerto manabita. Hace seis años incursionó el negocio del turismo. Construyó el Hotel Los Almendros, ubicado en la parte alta de Manta.

Con el asesoramiento de ingenieros y arquitectos emprendimos en la construcción de la torre dos de Los Almendros. Allí, en el 70% se utilizó el sistema de Novalosas. Se construyó la estructura de concreto y luego se extendieron vigas metálicas a manera de cuartones (como en las construcciones coloniales).

Sobre las vigas metálicas descansan los paneles de Novalosa. Estos paneles se comercializan de entre 3 y 8 metros de largo por 97 cm de ancho y de 2 a 6 milímetros de espesor.

En la Costa, este sistema dejó de lado la utilización del encofrado (estructura de madera con soportes de caña guadua) donde se ubicaban los bloques y los hierros que después se agrupan con el concreto, formando un solo módulo llamado la losa.

Con este sistema, sobre las láminas de Novalosa de fabricación nacional se ubica una malla electrosoldada.

Luego se riega el concreto hasta llegar a una capa de 10 centímetros de espesor. Con el uso de químicos acelerantes, el concreto se seca en un par de días y permite que en menos de 48 horas, si fuese el caso, ya que puede colocar la cerámica en el piso.

Cedeño, comenta que la agilidad del sistema de Novalosa le permite fundir losas con rapidez y precisión.

“Eso significa ahorro que luego ser refleja a favor en las facturas del constructor”.

Otra de las bondades es la facilidad que existe con este sistema para ubicar las conexiones eléctricas, de agua potable, televisión por cable y una serie de elementos que forman parte de los sistemas de una edificación. Todos los cables y tuberías quedan ocultos porque van ubicados entre la Novalosa y el cielorraso.

Con este sistema constructivo también se mejora el mantenimiento de las redes eléctricas e hidrosanitarias. En caso de reparaciones, solamente se corta un cuadrado de 40x40 cm de cielorraso, se arregla la avería o falla y se vuelve a resanar (reparar).

El costo del metro cuadrado (m²) de Novalosa es de USD 11,50. Hay soportes metálicos -nacionales o importados- que forman parte de las vigas.

Uno de los hechos novedosos al utilizar las placas nacionales de Novalosa y las estructuras metálicas es que se pueden hacer cosas que hasta hace 10 años eran imposibles; por ejemplo, hacer losas con luces superiores a los 9 metros de ancho, sin columnas intermedias, destaca finalmente Cedeño.

Las características

Novalosa es una  placa de acero estructural galvanizada, con corrugación trapezoidal, que se usa para construir  losas.

Si bien este sistema  es relativamente nuevo en el Ecuador, su tecnología se ha venido utilizando con éxito en EE.UU. y Europa desde hace   50 años.

Sirve como encofrado permanente del acero y reduce el apuntalamiento. Una vez que fragua el hormigón, actúa como refuerzo principal de la losa.

Califique
2
( votos)