Las mezclas bien implementadas se logran a partir de un mobiliario principal con tonos neutros y texturas llanas. Foto: Patricio Terán / EL COMERCIO

Las mezclas bien implementadas se logran a partir de un mobiliario principal con tonos neutros y texturas llanas. Foto: Patricio Terán / EL COMERCIO

Las mezclas bien implementadas dan estilo

Yadira Trujillo Mina.
Redactora (I)

La tendencia de diseño del momento indica que mientras menos se recargue un espacio es mejor para la estética del mismo. Pese a esto, al combinar texturas y colores diversos se logran contrastes que pueden revivir el estilo de cualquier ambiente.

La sugerencia más importante para lograr esto, dada por los profesionales del interiorismo, es que las combinaciones se hagan con un concepto claro, para lo cual es esencial la intervención de un profesional.

Así lo indica el interiorista José Antonio Rivas. “Utilizar mezclas no es un error, lo importante es hacerlas bien, para que se obtengan espacios armónicos”.

De hecho –comenta- las mezclas son esenciales para que los ambientes interiores no se vean apagados y aburridos, ya que el sitio de permanencia de una persona influye mucho en su estado de ánimo. Esto ratifica que la decoración de la casa debe estar pensada para no alterar la tranquilidad de sus ocupantes.

Rivas explica que la forma indicada de realizar mezclas es a partir de los elementos más grandes de un espacio, por ejemplo, el mobiliario principal: los sofás en la sala, la mesa y sillas en el comedor, la cama y los clósets en el dormitorio, etc. “En todos los casos también se deben tomar en cuenta las tonalidades y texturas de las paredes, los pisos y las cortinas”.

La recomendación del profesional es que estos elementos sean en tonos neutros y texturas llanas. Así se puede contrastar en la decoración, implementando detalles de colores fuertes y con texturas marcadas.

“Esos contrastes se logran con cojines, candelabros, floreros, esculturas, cuadros y otros accesorios”.