La iluminación está dada en función del espacio y la disposición del mobiliario en él. Foto: Diego Pallero / EL COMERCIO

La iluminación está dada en función del espacio y la disposición del mobiliario en él. Foto: Diego Pallero / EL COMERCIO

La composición arquitectónica del área de estudio debe tener luz natural

Yadira Trujillo Mina.
Redactora (I)

El sitio de la casa donde se realiza trabajo profesional o actividades académicas tiene que garantizar confort y funcionalidad. Para esto, cada elemento que conforma el espacio tiene que ser adecuado.

El mobiliario no puede ser el mismo que se ponga en cualquier otra área de la casa, por ejemplo. Pero un elemento clave es la iluminación.

El interiorista José Antonio Rivas dice que en cuarto de estudio no se trata de colocar un foco para alumbrar el área. “De hecho eso no debería hacerse en ningún espacio de la casa. En todos es necesario un estudio de iluminación, aunque no siempre se hace.

Pero especialmente en el estudio un mal empleo del sistema lumínico puede perjudicar el desarrollo de actividades e incluso la salud”. Lo primero que recomienda el profesional es que en la composición arquitectónica se de al área de estudio la suficiente entrada de luz natural.

“Antes que el sistema de iluminación artificial está la ubicación del estudio. Lo ideal será que tenga ventanas que durante el día faciliten las actividades, pero tampoco en exceso, de manera que no se perjudique la disposición arquitectónica”.

Para proceder con la iluminación artificial en el estudio es importante que se tenga claro la ubicación de cada elemento en el espacio, es decir cómo se ubicará el mobiliario, los objetos de trabajo propios del sitio e incluso los elementos decorativos, indica Rivas. Esto, debido a que se trata de una zona de trabajo y la luz “debe estar correctamente direccionada hacia donde se requiera”.

Una vez colocados los muebles, es decir el escritorio y las sillas, que por salud de quien la use debe ser ergonómica, el interiorista recomienda la colocación de una luz general y luces dicroicas direccionadas hacia la zona de trabajo. “La ventaja es que se puede mover si se quiere cambiar la dirección de la luz”.

Adicionalmente, y en especial para cuando se trabaja durante la noche, Rivas sugiere la colocación de una lámpara de escritorio. Todas las luces recomendadas son las LED. “Lo importante es no dañar la salud de quienes estudien o trabajen y, sobre todo, que estén cómodos”.